Cuba es un país privilegiado por su historia. Hace 65 años el pueblo vivió la trascendental victoria que trajo la luz a los más humildes. El triunfo de la Revolución cubana, la que convertiría a los hombres y mujeres de esta tierra en protagonistas de la gran batalla.
Con sus guerrilleros, Fidel trajo la igualdad, la justicia, y la libertad plena y verdadera. Los aguerridos barbudos desde la Sierra hasta el llano, desde la montaña hasta la ciudad seguían al invicto Comandante. Desde cada combate se escribía una página de heroísmo.
Por eso decir Revolución es decir Fidel, es decir pueblo, es decir espíritu de lucha, es decir justicia, es hablar de igualdad y libertad ,es seguir cada uno de sus ideales y saberlo invicto, triunfante, sabio y guía imperecedero de este pueblo que lo respeta y lo sigue en la eternidad de su memoria. Los cubanos con fervor revolucionario celebramos un nuevo aniversario de la Revolución, el pueblo combatiente una vez más se pone de pie, firme en sus ideales y seguro de continuar las doctrinas del maestro.
El fervor de lucha inculcado por nuestros héroes y mártires, a 65 años, se mantiene vivo, fraguado con la estirpe y el ejemplo de tantos que ofrendaron sus vidas por la libertad. Por ello como ratificara nuestro máximo líder Fidel Castro en múltiples ocasiones “la Revolución cubana seguirá siendo para siempre la Revolución de los humildes…"
Por eso las nuevas generaciones tienen el privilegio de apreciar, junto al pueblo heroico, la obra consolidada de la Revolución. Y su misión es esa - Mantenerla y cuidarla- ese es el deber de todos los cubanos dignos. Los agradecidos como expresa la melodía seguiremos fieles a la Revolución y a Fidel, y continuaremos conquistando el triunfo con la misma gallardía y coraje que lo hicieron los barbudos aquel enero victorioso. Desde cada puesto de combate, desde cada trinchera, seguiremos defendiendo la Revolución con los fusiles de la dignidad.