Imagen de archivoMás allá de su legado como prócer independentista, escritor y pensador universal, José Martí dejó huellas profundas en la concepción ética del deporte. Aunque no fue un atleta en el sentido moderno, su visión sobre la educación física, la formación integral del ser humano y el papel del juego limpio en la construcción de una sociedad justa resuena con fuerza en municipios como este de Calixto García, donde el deporte se entrelaza con la identidad comunitaria.
Martí creía firmemente que “el hombre no es todo mente ni todo cuerpo, sino mente y cuerpo a la vez”. En sus escritos, especialmente en artículos como “La gimnasia”, defendió la necesidad de fortalecer el cuerpo para que el espíritu pudiera cumplir su misión en el mundo. Para él, la educación física no era un lujo, sino una herramienta fundamental para forjar ciudadanos libres, sanos y comprometidos con su patria.
“No hay revolución sin hombres sanos”, escribió en una ocasión, subrayando que la lucha por la independencia —y por la justicia social— requería cuerpos capaces de resistir, mentes claras y voluntades firmes. El deporte, en su concepción, no era mero entretenimiento, sino disciplina, camaradería, honor y preparación para la vida.
En Calixto García, municipio holguinero con tradición deportiva en disciplinas como el béisbol, el fútbol y otros, el pensamiento martiano se manifiesta de forma tangible. Los entrenadores locales suelen citar frases como “ser cultos para ser libres” o “con todos y para el bien de todos” al inculcar valores en niños y jóvenes que entrenan en polideportivos, escuelas de iniciación y centros comunitarios.
El Complejo Deportivo “Carlos Rodríguez Hernández”, corazón del movimiento físico en el territorio, lleva en su espíritu esa fusión martiana entre cuerpo y conciencia. Allí, junto a los ejercicios técnicos, se enseña respeto, solidaridad y superación constante —principios que Martí consideraba esenciales tanto en el campo de juego como en la vida pública.
Además, programas como “Deporte para Todos” y las ligas escolares promueven la inclusión, reflejando la visión martiana de una sociedad donde nadie quede atrás. En este sentido, el municipio ha dado pasos significativos en la integración del deporte adaptado, reconociendo que la fuerza no reside solo en la musculatura, sino en la determinación y la dignidad —valores que Martí admiraría profundamente.
Hoy, cuando un joven calixteño lanza la jabalina, defiende su portería o compite en silla de ruedas, no solo busca medallas, sino también superarse, servir a su comunidad y honrar una tradición que trasciende lo atlético. José Martí, desde su tiempo, ya imaginaba ese tipo de deportista: no el que gana por vencer, sino el que compite para crecer y contribuir.
En Calixto García, el deporte no es solo competencia; es formación, es resistencia, es alegría colectiva. Y en cada gesto deportivo, late, aún hoy, el pensamiento vivo de Martí: “Hacer el bien sin mirar a quién”.




