Árboles en la localidad calixteña de Mal Noche (imagen de archivo)Atravesaban el río bajo las barbas de ángel y la niebla era tan espesa como el recuerdo de la última pesadilla. Eran las apariciones. Eran los incesantes diablitos con candiles humeantes atravesando La Rioja. Venían de Monte Alto y hasta de Mir.
Humo. Humo bajo el techo. Danza del humo que quisiera ser danza del humo del tabaco. Y es la simple emanación del candil bajo la amplia noche. Y todos en fila, como en la película La máquina del tiempo. Todos a ser devorados por la curiosidad, que mató al gato, pero que nos salvará de los caníbales de la historia humana.
Alicia, con un candil en la cabeza iba de la mano de Lourdes. Ambas ni imaginaban lo que verían. No iba a ser la historia del marinero que buscaba volver a Manzanillo, luego de ser perseguido por una madre de agua. No. No. No, Esta noche sí que iban a correr. Eso imaginaban.
Petronila sabía tejer la trampa de la motivación, por eso no había avances de lo que iba a unir a cientos de vecinos.
Lourdes iba con su vestido de sábado, y las flores se confundían con el humo para ser la prudencia de un vestido de fin de semana, pero llegaban de prisa los testigos de la noche sin luna.
Las ranas toro de La Rioja eran simples anunciantes de una rabieta. Y una sábana. Una sábana como el coco iba a ser el traje de fondo de la escena.
Atrás quedaba la piedra de molar. Atrás el fogón de leña con cientos de jícaras de coco por si llovía y no quedara seco ni un guardián de júcaro negro. Atrás la hamaca tejida de Maceo. Atrás las canoas de troncos llenas de miel de campanilla.
Atrás la llegada de Máximo Gómez bajo la lluvia, en mayo de 1895. Atrás la visita de Enrique Loynaz a la escuelita de tablas de palma de la prefectura. Atrás la mirada de la maestra mambisa Consuelo Álvarez.
Así, bajo el mismo techo de guano, Petronila, la maestra Petronila Ruiz no ha deja en casa ni a uno de los vecinos, ni a uno de sus alumnos ni sus parientes.
Es una noche de los lejanos años cuarenta del siglo XX, pero hoy celebramos los sucesos del teatro de Villanueva, Hoy celebramos el día del teatro cubano, y con los instructores de la Brigada José Martí. Norberto Carralero, vuelve la maestra rural, Vuelve Petrolina en la máquina incesante del tiempo, para la puesta en escena de la danza detrás de la sábana blanca de cientos de cocuyos, que son la tropa invencible de los que no se rinden, ni se hincan jamás.




