Osquel González Velázquez nació para ser maestro, " figúrese, casi estoy a punto de arribar a mis ochenta años y, aunque me jubilé, sigo en las aulas."
Natural del poblado de San Agustín de Aguarás a unos trece kilómetros al norte de Buenaventura, dice que cuando se jubiló no pensó reincorporarse, " a una edad las personas tenemos derecho al descanso, y casi al otro día se me aparece a mi casa un padre muy preocupado por la instrucción de su hija porque presentaba un problema de salud que le limitaba la asistencia normal a la escuela, me explicó la dificultad y me dijo que estaba dispuesto a darme dinero si asumía tal responsabilidad, le dije que no aceptaba que la Revolución había contribuido a mi formación y que sí, estaba dispuesto a darle las clases, incluso sin remuneración de salario, expresa el experimentado maestro.
Y prosigue “ le orienté que fuera a la dirección municipal de Educación, allí lo atendió la inolvidable maestra y metodóloga Belkis Guevara quien le dijo que analizarían el caso. A la semana la familia y yo teníamos respuesta: Me nombraron maestro ambulatorio de la niña y la llevé de primero hasta cuarto grados, aprendió muy bien y los maestros de quinto y sexto grados me informaron que culminó satisfactoriamente la enseñanza; fue un triunfo no mío, de la educación cubana inclusiva la que aprendimos a amar porque Fidel Castro, su principal impulsor, nos indicó el camino de la educación humanista."
Dice nuestro entrevistado, casi nonagenario, que esa historia contada lo impulsó a tomar nuevos aires y ahora que vive en Buenaventura, trabaja con mucho gusto, compartiendo experiencias y aprendiendo, en el seminternado de primaria " Rigoberto Mora Aguilera ".
El experimentado maestro Osquel González Velázquez comparte una preparación de clases con Leticia Pérez Velázquez, directora del seminternado de Buenaventura, y siempre está presto para atender las particularidades de los educandos




