A este hombre, a punto de cumplir ochenta años de edad , lo conoce casi todo el mundo en el holguinero municipio de Calixto García.
Manuel Guerrero Hechavarría nació y creció en estos lares y toda su vida lo que ha hecho es trabajar, "desde que era muy joven, no hay labor que no haya desempeñado: he sido y soy maestro, dirigí sectores como Cultura y Comercio y en todos he tratado de ser ejemplo porque sin ese requisito no vale la pena dirigir a los seres humanos".
Conversador nato, nuestro entrevistado dice que tiene el mérito de haber sido fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias, de los Comités de Defensa de la Revolución ( CDR) y ha participado en hechos políticos y sociales que lo enorgullecen, "en la fundación de la Asamblea Municipal del Poder Popular, en la constitución del Buró Municipal del Partido, incluso fui delegado del Poder Popular en dos mandatos".
Pero Manuel tiene anécdotas que guarda como tesoro, "a principios de la Revolución las bandas contrarrevolucionarias eran fuertes en todo el país, y yo, con quince años ya era miliciano, nos ubicaron cerca de la Tienda del Pueblo del barrio de Jagüeyes, a mí y a Andrés Velázquez para que la protegiéramos de un posible asalto incluso disparos de arma de fuego, y fíjate periodista si tenía razón que por la madrugada siento el ruido de un auto que se acercaba de manera sospechosa, donde estábamos parapetados es muy próximo a la carretera central, y entonces le digo a mi compañero , prepárate tírate boca abajo que por ahí vienen, y al pasar le hicieron varios disparos a la tienda, no me replegué al contrario, cogí el arma y le disparé al auto y sé que le di ,porque aunque continuaron se escuchaba el golpe de una goma ponchada, le dimos y evitamos males mayores, a la pared de la tienda le incrustaron varios plomos; esos individuos, contrarios a la Revolución, azuzados por el enemigo prendían candela a cañaverales, escuelas, cooperativas y mataban, asesinaban a campesinos y a otros los engañaban con promesas si se incorporaban a las bandas contrarrevolucionarias.
Y añade “Esas historias mucha gente no las conoce porque ha pasado mucho tiempo de ahí que hay que contarlas para que se vea cómo era y es el enemigo cuando supone que sus intereses se ven afectados".
Una vez que le llegó la jubilación, una pausa como él dice, volvió al sistema educacional en el Centro Escolar "Fermín Rodríguez Díaz" del barrio de La Alegría, " allí soy administrador pero cuando falta un maestro a clases me voy para el aula no importa el grado que sea lo importante es que los educandos estén en actividad constante".
Culmino el diálogo con este hombre que ha vivido intensamente una vida en muchas ocasiones entregada al bienestar de su familia y de la sociedad toda. Casi al terminar tiene temas que le preocupan y ocupan, " deseo que los precios de los alimentos bajen que estén disponibles para la gente más humilde, y que el bloqueo desaparezca para echar palante y desarrollarnos, tenemos que demostrar que podemos".




