: Belkis Santiesteban y Berta Pérez amantes del deporte.

Es 8 de marzo, y el aire no solo huele a tierra mojada y a césped cortado, sino a memoria. En Calixto García, el deporte no se entiende solo como una suma de medallas o récords, sino como una trinchera de dignidad.

Y en esa trinchera, hay un batallón que no porta fusiles, sino el corazón para apoyar desde la solidaridad: las mujeres.

Cuando se habla de la historia deportiva de este terruño holguinero, es fácil que la narrativa se incline hacia las hazañas masculinas, esas que llenan estadios y portadas. Pero si uno se detiene a escuchar el eco de los entrenamientos de antaño, se distingue una voz firme, constante, que guió pasos cuando el camino estaba lleno de piedras y prejuicios. Hoy, en el Día Internacional de la Mujer, la crónica exige justicia y nombre propio.

No se puede narrar el deporte en Calixto García sin mencionar a tres féminas que desde la solidaridad y el amor por su tierra inscribieron sus nombres en la historia de este territorio: Belkis Santiesteban, Ofelia Carralero y Berta Pérez.

Belkis Santiesteban es, para muchos, la memoria administrativa. Su labor no siempre fue visible bajo los focos, pero fue artífice fundamental en la atención a atletas destacados de la localidad y glorias deportivas. Con una tenacidad silenciosa, Belkis entendió que el deporte es también cuidado, es asegurar que el atleta tenga reconocimiento que merece tras el final del esfuerzo. Ella demostró que la entrega a esa tarea también es un acto de amor por la comunidad.

A su lado, estuvo Ofelia Carralero. Su presencia en las actividades deportivas fundamentalmente en los juegos de béisbol siguiendo a los legendarios “Vaqueros del Oeste” también fue importante. Ofelia enseñó a generaciones de jóvenes que el amor por lo que se hace sin recibir nada a cambio no puede comprarse.

Y cerrando este triángulo de oro, Berta Pérez. Berta madre de una gloria del deporte y madre del que para muchos ha sido el mejor pelotero de esta tierra. Su trabajo trascendió social. Berta fue la mano extendida que levantó a muchos, la que entendió que una medalla es importante, pero que el valor del amor al deporte es vital.

Participar hoy en los eventos deportivos y visitar las instalaciones deportivas del municipio es recordar a estas tres grandes que sin ser deportistas también forman parte de los éxitos y medallas alcanzadas. Ellas enfrentaron las dificultades con resultados, con presencia y con una ética de trabajo que obligó al respeto.

En este 8 de marzo, la crónica de Calixto García no busca solo felicitar, busca reivindicar. Porque el deporte municipal tiene apellido de mujer. Tienen la culpa de que hoy haya más igualdad en la cancha, de que la mujer calixteña se vea a sí misma como capaz de dirigir, de entrenar, de apoyar y de triunfar.

Los años han pasado y la salud de ellas ya no les permite estar en los terrenos, en las canchas, en los actos, pero el legado de Santiesteban, Carralero y Pérez no tiene horario de cierre. Son las guardianas de una historia que, aunque a veces escrita en tinta invisible, sostiene todo lo que hoy brilla bajo el sol de este terruño.Que suene el silbato. Que siga el juego. Porque ellas ya ganaron el partido más importante: el de la permanencia en la memoria de un pueblo que las reconoce, hoy y siempre, como pioneras.

 


Podcast RJ

1 DE MAYO 2024

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