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Los valles del Camagüey tienen el esplendor de la Cuba profunda. En ellos mambises de la familia Valdés pelearon bajo las órdenes de Ignacio Agramonte.
Hoy, al evocar los recuerdos de mis familiares que disfrutaron de la famosa feria agropecuaria de Güaimaro evoco lo acontecido este día. Y es que son famosas las cremas de leche, que compramos cuando visitamos la ciudad, la misma que tiene un sitio de honor en nuestra patria. El 10 de abril de 1869 es sede de la Asamblea Constituyente y se redacta la primera constitución que fue aprobada por votación el mismo día. A partir de ese día la República en Armas fue reconocida en la historia patria.
Según palabras del Historiador Eduardo Torres Cuevas «En Guáimaro, ellos asumen la representación del pueblo de Cuba. Además, abordan los problemas claves: primero, Cuba es un país independiente; segundo, todos los cubanos son iguales. Por consiguiente, abre el camino para la posterior abolición de la esclavitud. También, en las discusiones se hace referencia a la presencia de la mujer.
«Esta Carta Magna disciplina a todos en la obediencia de la ley. Puede haber discrepancias, pero siempre lo fundamental es respetar la ley. Sin ese texto constitucional venía la división y la arbitrariedad.
«Estos elementos confieren una riqueza tremenda a la Constitución de Guáimaro, la hacen trascender por ser nuestra primera Ley de leyes netamente cubana y, al mismo tiempo, porque está marcando que todo proceso revolucionario tiene que tener también su expresión jurídica».




