Isabel sobresale por su constante actividad investigativa (imagen de archivo)Sus manos curan, alivian y dan sentido a la vida. Es de esas profesionales que no tiene hora ni tiempo si se trata de atender a sus pacientes y hace del saber un oficio en constante aprendizaje. Ella es Isabel Mora Vera.
Esta talentosa y dedicada mujer es más que una enfermera, su vocación por esta profesión la ha hecho convertirse en amiga para unos, madre para otros, profesional de excelencia a toda prueba. Su modestia, sencillez y carisma son distintivos de esta mireña que con pasos sólidos apuesta por convertirse en doctora desde la nobleza de su imprescindible oficio.
Basta escucharla unos minutos para darse cuenta de la pasión que desborda por el oficio que la hecho internacional. Chabela es simplemente una humilde hija de este pueblo que encontró su destino vestida de ángel y el que celebra todos los días desde el ejemplo cotidiano.




