Celia Sánchez Manduley es la cubana que supo cultivar rosas sin espina en la tierra fértil de la Patria, la mujer sincera de donde crece la palma. Fallecida el 11 de enero de 1980 fue una madre para los niños que buscaban un hogar verdadero y querían aprender a ser más útiles.
Poseía el magnetismo de un gran personaje literario; e igual de subyugante y magno fue en lo histórico.
Cualidades singulares (hidalguía, temperamento, arrojo) se aunaban a talante enérgico y el ademán gallardo de sus seis pies, un liderazgo a flor de piel, sapiencia y la firme convicción de que Cuba, "un pueblo que jamás ha sido libre" —según escribió en recordado texto—, debía ser liberado de la coyunda neocolonial.
Leer más...Las seis columnas truncas situadas a la entrada de la ciudad de Holguín son monumentos enaltecedores de los revolucionarios asesinados en ese sitio el nueve de diciembre de 1957, casi un año después de las Pascuas Sangrientas en el Norte de la antigua provincia de Oriente.