Vilma fue la gestora, Fidel impulsó la iniciativa, el 23 d agosto de 1960 la mujer cubana comenzaría una nueva vida.
Se borraban siglos de servilismo de explotación, de incomprensiones, de menosprecio. Se ganaba entonces con el surgimiento de la FMC la emancipación de la mujer cubana.
Y es que hoy ser federada también es garantía de reconocimiento, de derechos ganados en todas las esferas del proyecto social cubano.
Federación de Mujeres Cubanas es sinónimo de posibilidades de crecer como mujer, como trabajadoras, como dirigente, sin olvidar su compromiso como principal formadora de la familia.
Ellas, la obra humana más perfecta, tienen en Cuba un espacio bien ganado y ha sido sin dudas gracias a los 61 años de vida de la FMC y gracias también a Vilma y a Fidel.