Resulta casi sorprendente en Cuba encontrar a alguien que dijese que no se ha involucrado alguna vez con las tareas de los Comités de Defensa de la Revolución, pues a veces hasta sin darnos cuenta actuamos como integrante de esta organización.
Cuando nos sumamos a coger un saco y recoger las hierbas frente a la casa, luego de limpiar el patio y sin esperarlo en el barrio aparece un vecino que nos reconoce, por esta y otras acciones, al igual cuando compartimos lo que tenemos y nos solidarizamos con los demás y llega un documento acompañado de aplausos que nos hace feliz en público. Es que llevamos dentro ser cederistas.
Por eso digo que casi todos nos hemos sumado a alguna actividad de los CDR, hasta el más rezagado ha barrido calles, engalanado su casa, pintado en las aceras, adornado la cuadra o al menos coopera con la caldosa, esa que ahora no llegará con su aroma al barrio.
Cómo negar que esta organización es como una gran familia a la cual, de una forma u otra, todos pertenecemos, por eso podemos catalogarla como la más inclusiva donde todos juntos somos una gran fuerza.
Cómo olvidar las recogidas de materia prima o las más simples tareas, la guardia pioneril, esas que nos divierte, todos con uniformes y pañoletas, vigilantes y activos, imitando los muñequitos de Chuncha o a Cecilín y Coti.
Quién no ha vivido momentos de alegría en el barrio, son innumerables las muestras; por ello a pesar de que hoy la cuadra no se moviliza en pos de celebrar el aniversario 60, por la amenaza de la pandemia, si nos juntaremos en casa para volver con aplausos con el orgullo de ser cubanos, de agradecer a quienes están ausentes de la familia para cooperar a favor de la vida.
Ya han pasado 60 años del nacimiento de la gran organización, esa que Fidel Castro convocó para ser vigilante y cerrar filas ante el enemigo, por ello cada generación renueva su fuerza atemperada a los nuevos tiempos, demostrando que no se puede hablar de sociedad cubana sin mencionar a los CDR, porque sin proponérnoslo, todos hemos defendido la gran familia del despierto caimán del Caribe.
