Fotos de la autora.
La unidad La Comercial, conocida popularmente como la tienda de Belquis, amaneció diferente este sábado, en el pobaldo de Buenaventura. De sus columnas colgaban globos multicolores. Las paredes mostraban cortinas; sobre ellas una serie de fotos evidenciaban que varios años habían pasado desde que fueron tomadas.

Tal opinión la reforzaban una serie de objetos que aludían a eventos de técnicas comerciales realizados en la década de los 80. Belquis Santiesteban Reyes, administradora de la unidad por más de cinco décadas, asegura que aquellos encuentros eran fascinantes porque los dependientes mostraban sus habilidades al mismo tiempo que se prestaba un buen servicio.

Pero todo no fue historia. En el mismo corredor, el pasado se fusionaba con el presente. El joven colectivo que en la actualidad integra dicha tienda exponía sus productos y vendía a la población varios de esos demandados utensilios necesarios en casa. Aseo, confecciones, cristalería, entre otras fueron algunas de las ofertas.

Muchos llegaban atraídos por las ofertas, pero al apreciar las imágenes, reconocer en ellas a personas del barrio, del territorio, no pudieron resistir la tentación de echar una ojeada a aquel trozo de historia colgante de las paredes.

La propia Belquis, Edel Ochoa, Quesada fueron algunos de los trabajadores destacados del sector de Comercio que le contaron a los usuarios sobre aquellos años en los que incluso improvisaban pasarelas para hacer gestión de venta. Sin dudas fue una mañana diferente, en la que además de la copra se llevó a casa un souvenir especial: historia, nuestra historia como calixteños.