Melecio, el "artillero" de la gastronomía calixteña

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Escrito por Yanelis Martínez González
Publicado: 08 Febrero 2019
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melecio rodriguezFoto de la autora.Tiene 65 años, pero se ha propuesto no darle cabida al cansancio. Por el contrario, deja ver una energía envidiable. Del mismo modo conserva un excelente sentido del humor, siempre con alguna broma o idea ocurrente lista para ser lanzada con la misma exactitud con que enfunda en su cañón a los embutidos calixteños.

Ahí, al lado de su pieza de artillería, en el Centro de Elaboración de Gastronomía, es común encontrar a este hombre de estatura media. Su nombre es Melecio Rodríguez García, aunque sus compañeros lo llaman cariñosamente Melón. Con él había conversado unos días antes del 4 de febrero, como parte del homenaje a los comerciantes y ahora volvía en su búsqueda pues ese mismo día recibió la distinción Fernando Chenard Piña, máximo reconocimiento que otorga el sector del Comercio.

Con su típica humildad me recibió. Tras el saludo preguntó en qué podía ayudarme. Entonces la primera pregunta no se hizo esperar. Cómo había llegado Melecio a trabajar en Comercio.

Como el abuelo que cuenta una historia a su nieta comenzó el relato. “Yo era chofer, pero aquí había una plaza de hornero. Hubo un tiempo que hice las dos cosas, pero al final dejé de manejar y cogí la plaza”.

Pero a Melecio no le bastó con abandonar el timón, sino que se propuso ser uno de los mejores en lo que hacía. Fue entonces que “me fui calificando hasta llegar a la altura de lo que soy hoy. Soy maestro-productor. Una persona integral y pa´ lante”.

Tanto es así que en la actualidad y tras más de dos décadas de trabajo en esta área se ha convertido en una institución en la elaboración de embutidos y ahumados. Sobre esa experiencia cuenta:

“La forma de trabajar con el embutido es un poco difícil. Yo soy el encargado de preparar la fórmula de jamón, pues todos los embutidos la llevan y luego la masa. Preparamos la mezcla. Cuando esté listo lo embutimos con los ayudantes en el ¨cañón¨.

No dice que el famoso “cañón” es su iniciativa, pero mi insistencia lo lleva a explicar: “es el cañón calixteño. Cogió reconocimiento en Holguín, dentro de las innovaciones del sector. Es un equipo totalmente criollo, pero nos permite tener buenos resultados”.

Tal es así que las producciones salidas de las manos de este y otros trabajadores del Centro de Elaboración ganan en aceptación diariamente, por lo que lo interrogo sobre la significación de este hecho: “Eso es seña del buen trabajo que nosotros hacemos aquí. Tratamos en todo lo posible que las cosas que salgan del Centro de Elaboración salgan con la mayor calidad, que es la que el usuario requiere”.

Y entre un tema y otro vuelvo a la Distinción. Una vez más se emociona, como el día que la colocaron en su pecho. Finalmente dice: “Me siento muy contento. Con tantos años que llevo de trabajo aquí ese estímulo tan valioso como es el Chenard Piña. Eso vale mucho”. Pero cuánto repercute en su trabajo este reconocimiento: “el compromiso mío de ahora en adelante es profundizar más la relación con el trabajo, porque esto es señal de que han reconocido todo lo que he hecho. Por eso estamos aquí”.

Este es el momento en que le pido que les envíe, a partir de su experiencia, un mensaje a los comerciantes más jóvenes. “Solo le digo que miren la edad que yo tengo y sin embargo estoy tirando pa´lante. Ellos tienen juventud pa´ seguir y que cojan lo mejor de mí”.

Casi al despedirnos me confiesa con una sonrisa donde se podía identificar un poco de tristeza que cree que “con tres o cuatro años sea suficiente pa´ decirle adiós a esto”.

Podrán pasar, tres, cuatro, quizás cinco años. Tal vez Melecio se jubile. Pero su “cañón” seguirá disparando con la puntería que él supo calcular muy bien. Continuará haciendo diana en el gusto del paladar de los calixteños.