Presa de Las Lajas. Fotos: Díaz GrassLas lluvias han beneficiado el caudal acuífero de la presa de Las Lajas, ubicada al norte del municipio de Calixto García a unos siete kilómetros del poblado de Buenaventura.
Magdelis Paneque Peña es ama de casa que conoce cada detalle de la represa: “Soy la esposa de José Antonio, el jefe de la obra. Este reservorio tiene en la actualidad un poco más de dos millones de metros cúbicos de agua. Las precipitaciones ayudaron a su recuperación, pero no lo suficiente, es que al río de Cabezo no le llovió como debía ser”, afirma esta mujer que hace 22 años reside en la casa que Recursos Hidráulicos le habilitó a la familia.
“Sí porque aquí vivimos además, mi hijo José Antonio, operario, la esposa de él y una nieta que ha decidido quedarse con sus abuelos; tal parece que este ambiente de campo, alejado del bullicio atrae a la gente”, explica sonriente.
“Somos una gran familia, y lo expreso porque también sumamos a los operarios de bombeo del Acueducto de Buenaventura los que tienen magníficas relaciones humanas y de trabajo con nosotros, cualquier desperfecto, duda, o lo que sea, ahí nos tienen. Y que lo diga el joven que tengo junto a mí”, expresa satisfecha.
Álvaro Rivera Mirabal hace muy poco se incorporó a su función de operador de bombeo de agua: “Es cierto lo que dice; cuando no estoy seguro de algo, pregunto y ellos son como nuestros padres, nuestros hermanos. Cada turno tiene una gran responsabilidad. Aquí se decide parte de la cantidad y calidad del agua que llega a la potabilizadora del poblado, de ahí que cualquier bache hay que reportarlo de inmediato”, explica este muchacho de apenas 24 años.
“Viajo desde Buenaventura cuando me corresponde el turno de trabajo. Lo hago complacido, me gusta. Es cierto que es duro, es un camino que con las lluvias se ha complicado, pero en ocasiones me traslado a pie sin contratiempo. Lo importante es estar enamorado de lo que haces. Si el bombeo de agua debe producirse las 24 horas pues hay que estar atentos para que funcione a la perfección”, concluye.
Me marcho de Las lajas, el sitio donde está ubicado el mayor embalse que tiene el municipio de Calixto García. Cada vez que comparto con estos trabajadores de Recursos Hidráulicos y Acueducto, salgo satisfecho. Ahora, mucho más. Se ha detenido la entrada de ganado a las áreas cercanas al espejo de agua. La exigencia y el control dan sus frutos. El recurso natural que guarda hay que preservarlo para el bien de quienes lo reciben.
