Moderna tecnología de la salud al servicio del pueblo cubano.El ser humano en nuestro país está en el centro de atención del Estado y el Gobierno y la obra de la Revolución está impregnada de humanismo y de preocupación constante porque a cada persona se le respeten todos sus derechos.
Con una simple mirada a la cotidianidad y a la vida diaria tenemos razones más que suficientes para afirmar que en Cuba el pueblo es lo primero, por tanto, los mayores esfuerzos se concentran en lograr para él toda la justicia y el amparo necesario.
Les propongo acercarnos en estas breves líneas a algunas aristas del tema y comenzar por un aspecto importante que es la familia, esa que se reconoce como la célula fundamental de la sociedad y a la que se le atribuyen responsabilidades y funciones esenciales en la educación y formación de las nuevas generaciones.
Desde el Estado se protege a la familia y a sus miembros y es en ella donde se inculcan valores éticos y morales y donde se forman los profesionales, los técnicos, los trabajadores agrícolas, entre otros, todos con sus derechos al estudio, al trabajo y a que ocupen un lugar en la sociedad sin distinción de credo ni raza. Tampoco son desconocidos los esfuerzos por ayudar a personas con capacidades diferentes, y su inserción en la vida social.
En la Constitución de la República se reconocen otros derechos que tienen su epicentro en el pueblo y su materialización en la vida cotidiana, como el derecho al trabajo, al descanso remunerado, a la participación, a la seguridad y asistencia social, al deporte y a la recreación sana.
En cuanto a la salud prevalece la preocupación constante de las autoridades sanitarias por reforzar cada año las medidas de control y el chequeo riguroso a través de acciones médicas que se establecen con el fin de atenuar los efectos de las enfermedades trasmitidas por vectores y el agua.
Un lugar especial tienen las niñas y los niños a los que se les garantiza desde el embarazo una vida segura. El desarrollo de la infancia y la adolescencia es el resultado de la política mantenida por la revolución, centrada en la justicia social y la equidad.
Con un simple análisis se demuestra que los indicadores que describen la situación de la infancia cubana hacen a la nación cubana comparable con los países más desarrollados y ricos del mundo. El apoyo y el beneficio a las niñas, niños y adolescentes, han permitido que nuestro país sobresalga a nivel mundial, así se ha reconocido en múltiples ocasiones por organizaciones internacionales como la UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia).
Y que decir del cuidado, vigilancia y protección a las embarazadas con un seguimiento en consultas de especialistas de Cardiología, Genética, Medicina Interna, Estomatología, Ginecología y Nutrición, a las que se suman vacunas, consultas y citas especializadas con carácter obligatorio.
