Onia Santiesteban afirma que disfrutar de su jardín es uno de sus mayores placeres. Fotos: A. HernándezPara la calixteña Onia Santiesteban Cue el cuidado de las plantas ornamentales es un deleite que combina con los quehaceres del hogar.
“Yo aprendí desde mi infancia a amar la naturaleza, recuerdo que en la casa de mi mamá había un patio con muchas flores y árboles y ella siempre se esmeraba con su arreglo y nosotros, aún pequeños, le ayudábamos”, afirma Onia.
“En Nicaro, donde viví por muchos años, también tenía un patio donde el verdor de las plantas y sus aromas transmitían armonía, placer para vivir. Y me encanta, me fascina cuidar mis plantas. Cuando me mudé para Buenaventura el patio estaba prácticamente vacío y rápidamente comencé a sembrar; la primera fue de uva que nos brinda sombra, además sus frutos son riquísimos. De ahí traje algunas ramitas de helechos, begonias, rosas, hasta que convertí mi patio en un sitio donde toda la familia quiere estar, incluso los amigos que nos visistan prefieren ir al patio por la frescura, el aire que se respira.
Lo que el esmero y la pasión logran.Ahora también me incorporé a la siembra popular de plantas que favorecen la alimentación. Tengo limón, aguacate, naranja agria, naranja dulce, y quiero aprovechar mucho más mi patio porque en cualquier pedacito cabe una planta que nos puede dar belleza o ayudar a enfrentar algún padecimiento con las yerbas medicinales, que también poseo”.
Benjamín Velázquez, compañero de vida de Onia, asegura que compartir con ella estas actividades en el hogar ha ayudado a consolidar mucho más su relación de pareja de más de 50 años.
“Ella lleva muy bien los deberes domésticos con el cuidado de las plantas, afirma Benjamín, le gusta lo que hace y recibe el apoyo de la familia. En nuestra casa se respira un ambiente alegre y esto se lo debemos en parte a ella que nos impulsa para sembrar y tener bonita nuestra casa”.
Así transcurren los días de Onia Santiesteban, en su hogar, donde el esmerado cuidado de sus plantas y su afán por buscar mayor utilidad a la naturaleza le imprimen un sello singular a su vida.