La directora general saliente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, reconoció hoy la lentitud del organismo en la respuesta a la epidemia de ébola en África occidental, donde arrebató más de 11 mil vidas.
La OMS fue demasiado lenta en reconocer que el virus, durante su primera aparición en África occidental, se comportaría de forma muy diferente que durante los pasados brotes en África central, donde era un virus raro, pero familiar, afirmó durante su discurso de despedida.
Sin embargo, la entidad hizo correcciones rápidas, puso los tres brotes bajo control, y dio al mundo la primera vacuna contra el ébola, apuntó en la primera jornada de la 70 Asamblea de la OMS.
Al decir de Chan, esto pasó durante mi mandato, por lo que soy personalmente responsable. La historia juzgará si el programa de emergencias establecido desde entonces será suficiente para reaccionar a nuevas crisis, señaló.
La epidemia de ébola dejó aspectos positivos como que se haya establecido un organismo estable y con fondos para poder desarrollar, producir y distribuir en tiempo récord test de diagnósticos, medicinas o vacunas, resaltó.
En tal sentido, el mundo está mejor preparado, pero no lo suficiente, concluyó la funcionaria que dirigirá la OMS hasta el 30 de junio.
La 70 Asamblea Mundial de Salud, principal órgano de decisión de la organización, se celebra desde hoy y hasta el 31 de mayo con la asistencia de delegaciones de los 194 Estados miembros.‎
Estas jornadas serán propicias para realizar un balance y determinar las políticas de la organización, así como revisar y adoptar el programa de presupuesto propuesto.
Durante esta 70 sesión la asamblea elegirá a un nuevo director general para un mandato de cinco años.
Los candidatos a suceder a Chan son el británico David Nabarro, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus y la paquistaní Sania Nishtar. El elegido tomará posesión de su cargo a partir del 1 de julio.
