Muchas son las mujeres que con la mirada puesta en su deber, honran la memoria de Vilma Espín Guillois , aquella joven humilde que con pasos firmes, desafió las circunstancias y el tiempo para sumarse a una lucha que marcaría su vida eternamente.
La luchadora clandestina, y fiel combatiente se convertiría no solo en la incansable guerrillera en la Sierra Maestra, sino en una líder natural y un ejemplo a seguir por las mujeres cubanas.
Hoy cuando conmemoramos el aniversario 13 de su partida física, recordamos a la fiel colaboradora del líder revolucionario Frank País, en las organizaciones que operaban en la región oriental de Cuba contra la dictadura batistiana, la misma que luego se sumaría, con valor, al Movimiento 26 de julio.
La combatiente que después del triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, se consagró a la lucha por la emancipación de la mujer, y constituyó la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) el 23 de agosto de 1960, para unificar a las féminas en una sola organización que las representara.
Hoy estamos dedicando nuestro mejor pensamiento a Vilma Espín, a la excepcional líder revolucionaria, paradigma de mujer, de combatiente, de profesional, gestora junto a Fidel Castro de la creación de los círculos infantiles, y defensora de los derechos de la mujer dentro y fuera de su país.
No bastarían estas líneas para reconocer su obra y su ejemplo , por eso ante tanta grandeza hay que honrarla como ella merece , con honores, y vale recordar las palabras que le dedicara nuestro máximo líder Fidel Castro , a raíz de la muerte de la heroína cubana cuando expresó:- “El ejemplo de Vilma es hoy más necesario que nunca.”
Y es cierto , en estos tiempo en que la mujer cubana ha sabido crecerse una vez más ante la terrible pandemia , hay que evocar su extraordinario valor y su legado revolucionario. Por ello , a 13 años de su partida física en nombre de Cuba y en nombre de las federadas cubanas honramos a esta excepcional mujer ,quien supo dejar su huella en el tiempo, fraguada a fuerza de trabajo y patriotismo .
Vilma falleció el 18 de junio de 2007 en La Habana y sus restos descansan en el Mausoleo del Segundo Frente Oriental Frank País, lugar histórico ubicado en la montaña de Mícara, en la zona oriental de Cuba.