Camilo se ganó un espacio en el corazón del cubano que no se cansa ante las dificultades, que sigue adelante con la sonrisa como muestra de optimismo.
Este joven guerrillero vive para todos los tiempos por su arraigo popular, por su manera particular de actuar, con la jarana y el choteo propio de los que habitamos esta tierra.
Nunca faltó a sus principios revolucionarios, siempre fiel a Fidel, a Raúl, se ganó la amistad de otro grande de la historia: el Che Guevara; de esa relación se han escrito múltiples anécdotas que muestran los valores humanos y el carisma sin igual de Camilo Cienfuegos.
Este hombre extraordinario vino al mundo el 6 de febrero de 1932 en la barriada de Lawton, en La Habana.
La difícil situación económica que vivió en su niñez y juventud despertó en él el rechazo a los gobiernos de turno de la época por lo que se sumó a las luchas contra los males imperantes.
En el año 1952, al producirse el golpe de estado de Batista es uno de los jóvenes que va a la universidad en busca de armas para luchar contra la dictadura.
En 1953 viajó a los Estados Unidos en busca de una mejor situación económica. Allí se vincula a los emigrados latinoamericanos, y participó en diversas manifestaciones.
Regresó a Cuba y en marzo de 1956 viajó nuevamente a los Estados Unidos con la intención de reunir algún dinero y unirse a Fidel en México.
Se sumó a la expedición del Granma y desembarcó el 2 de diciembre por Las Coloradas.
Con el paso del tiempo se convirtió en Comandante del Ejército Rebelde, el inolvidable Señor de la Vanguardia, al lograr significativas victorias en la lucha por el derrocamiento de la tiranía de Batista.
El Che lo nombró “la imagen del pueblo, por su carácter, alegría, franqueza, disposición a enfrentar los peligros más grandes con una naturalidad total, con una sencillez completa, sin el más mínimo alarde de su valor, de sabiduría, siendo un compañero de todos. Era, indiscutiblemente, el más brillante de todos los guerrilleros”.
Así lo evocó el Che y así recordamos los cubanos a Camilo Cienfuegos, el Héroe que nos inspira a superar los obstáculos con la fe siempre le victoria.