Rubén, la Patria cambió para siempre

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Escrito por José Luis Díaz Grass
Publicado: 20 Diciembre 2019
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Ruben_martinez_villena1“Hace falta una carga para matar bribones, para acabar la obra de las revoluciones; para vengar los muertos, que padecen ultraje, para limpiar la costra tenaz del coloniaje”, así comienza Rubén Martínez Villena sus versos encendidos en su Mensaje Lírico Civil, poesía de alto vuelo que denuncia a los malos gobiernos que corroían a la República en los primeros años del pasado siglo.

¿Y quién era este joven escritor, talentoso, de delicada salud, abogado de profesión? Era el líder de los integrantes de la Protesta de los Trece que se enfrentaron a los gobiernos corruptos que asolaban a la Cuba de entonces.

Hoy recordamos a ese joven intrépido en el aniversario 120 de su nacimiento en La Habana. Una afección pulmonar mal cuidada apagó la vida tempranamente al revolucionario, al comunista cubano que supo poner ante el altar más alto a la Patria. Nos reverenciamos ante el intelectual que supo integrar poesía y compromiso.

Rubén Martínez Villena sigue convocando a los intelectuales nuestros a hacer de la cultura cubana el escudo y espada que la resguarda y defiende, al lado siempre del deber y la convocatoria, y más ahora que la cruzada es de las ideas para que no pretendan servirnos, desde afuera, recetas que solo pretenden darnos la lección de que solo existe una cultura, la del colonizador.

De ahí que a escritores y poetas calixteños como Ramón Rodríguez, Daer Pozo, y Ramón Acosta, entre otros, les corresponde el compromiso de la prosa y el verso del combate por el mejoramiento humano, por el protagonismo de los más humildes, por la continuidad en la igualdad de la mujer, y de los seres humanos sin importar credo, raza o filiación política.

Ese es el legado que dejó para siempre un hombre como Villena, quien no tuvo una amplia obra porque enfocó todas sus energías a la lucha revolucionaria y partidista. Pero qué clase de misión tuvo y tiene aún, porque resuenan, como de ahora, otra parte de esos versos que dicen y que nos llaman, “…para que la República se mantenga de sí para cumplir el sueño de mármol de Martí… para salvar el templo de Amor y la Fe, para que nuestros hijos no mendiguen de hinojos la patria que los padres nos ganaron de pie”. Claro, Rubén, la Patria cambió para siempre, nuestros hijos son la continuidad de la revolución por la que tú luchaste en tus amaneceres mozos, y que hoy fructifican en miles de jóvenes que como tú defienden la Patria de Martí y de Fidel.