Mella, constante inspiración para los jóvenes cubanos

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Escrito por Jorge Luis Moreira Massagué
Publicado: 10 Enero 2018
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Julio Antonio Mella BustoBusto de Julio Antonio Mella frente a la Universidad de La Habana. Foto tomada de ecured.cuEste 10 de enero recordamos a Julio Antonio Mella, indiscutible líder del estudiantado cubano, periodista, amante de la práctica deportiva y tenaz luchador, cuando se cumplen 89 años de su asesinato a balazos por sicarios al servicio del dictador Gerardo Machado.

Su trascendental frase de ¡Muero por la Revolución! nos demuestra su fe en los empeños libertarios que tenían él y otros jóvenes de ese entonces, y en la que encontramos una notable impronta para ser mejores personas y defender lo que queremos.

Este mismo legado de rebeldía y sentido del deber nos incita a emprender el batallar cotidiano y del futuro, el cual no puede ser otro que el de la soberanía y la transformación para bien de la Patria.

El espíritu de Julio Antonio Mella inspira a los estudiantes cubanos para impulsar el quehacer en las casas de altos estudios, desde donde se preparan, y son protagonistas, al mismo tiempo, de importantes tareas que desarrolla el país.

En las universidades se respiran aires renovadores cuando se habla de Mella. Sus primeros trabajos periodísticos aparecieron en la revista Alma Mater, de la que fue administrador.

En enero de 1923 es líder de la lucha estudiantil por la Reforma Universitaria. Funda la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU). En octubre de 1923 organiza y dirige el Primer Congreso Nacional de Estudiantes, y en noviembre inaugura la Universidad Popular José Martí, con el objetivo de impartir instrucción política y académica a los trabajadores, como parte de su intensa labor en defensa de los derechos de la clase obrera.

Al calor de las transformaciones económicas y sociales que implementa el país, los pinos nuevos de la FEU, la UJC, y sus organizaciones estudiantiles nos adueñamos del ímpetu y la fuerza de Julio Antonio Mella, que ya forman parte de nuestras tradiciones patrióticas, las cuales iniciaron en la manigua, y continúan hoy en las aulas y en diversos frentes productivos de toda la Isla.