Alex Rabasa, en un mitin estudiantil de solidaridad con los Cinco. Foto: Lixander Cruz (archivo)Egresado de la escuela de instructores de arte en la especialidad de música, Alexander Rabasa se erige en el municipio de Calixto García como ejemplo del quehacer artístico juvenil a favor de la causa de los Cinco Héroes.
“La canción trovadoresca es expresión de los más puros sentimientos, por ello mis interpretaciones constituyen mensajes de solidaridad y amor por la causa de Los Cinco, para que se conozca la injusticia de las severas sanciones ejercidas por un jurado manipulado por la política hostil del gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Estas son las razones por lo cual en cada espacio que se haga a favor del regreso a la patria de Antonio, Gerardo, Fernando y Ramón estaré guitarra en mano”,enfatizó el joven artista.
Alex, como ya se identifica en el escenario del arte joven, ha participado en todos los Coloquios Internacionales por la libertad de los antiterroristas cubanos, que han tenido actividades en el municipio de Calixto García, así como en otros eventos locales y provinciales relacionadas con jornadas de solidaridad internacional Cinco por los Cinco.
Temas como Viva la Verdad, de Rafael Cimarro; Volverán, de Iraldo Leyva; Canto a la Verdad, de su autoría; Regresaré, poema musicalizado del Héroe Antonio Guerrero y la más reciente creación Cintas Amarillas, del poeta Ramón Acosta, constituyen las más importantes interpretaciones relacionadas con el combate de la canción trovadoresca de ese intérprete, integrante de la Brigada de Instructores de Arte José Martí.
“Cintas Amarillas, del laureado poeta calixteño Ramón Acosta, es una poesía que estoy musicalizando con vista al IX Coloquio Internacional por la Libertad de las Cinco que tendrá lugar en el mes de noviembre, inspirada en el simbolismo de la campaña convocada por René González con motivo del aniversario 15 del encarcelamiento de estos patriotas.”
Alexander Rabasa labora como instructor de música en el Centro Escolar Rigoberto Mora, en Buenaventura, e imparte sus lecciones a niños de tercer y cuarto grados por los cuales siente un especial cariño.
“Es muy alentador ver como a esas tempranas edades: 8 y 9 años, los niños aprenden a amar lo bello, a respetar, a cuidar, valores que cultiva la música, no sólo entre los pequeños, sino también entre los jóvenes y adultos. El arte es mensajero de lo mejor que tiene el género humano y por eso mi guitarra está a mi lado, junto a este pueblo que espera por la decisión que sólo el presidente de Estados Unidos puede hacer al conceder indulto a los héroes que se mantienen encarcelados en prisiones de alta seguridad de ese país”,concluyó el joven trovador.




