asamblea nacional 2018El ministro de Economía y Planificación de Cuba, Alejandro Gil, expuso hoy en la Asamblea Nacional del Poder Popular las prioridades de la isla en materia de desarrollo económico y social, reflejadas en un plan hasta 2030.

Al intervenir en la plenaria de diputados en el Palacio de Convenciones de La Habana, donde el Parlamento celebra la tercera sesión extraordinaria de la IX Legislatura, el funcionario precisó que el plan nacional incluye tres etapas: 2019-2021, 2022-2026 y 2027-2030.

En este momento la prioridad se concentra en la primera etapa, lo cual implica dirigir los mayores recursos a seis sectores estratégicos por su impacto en la economía, aunque sin desatender al resto, señaló.

De acuerdo con Gil, los sectores clave son el turismo, la producción de alimentos, la industria biotecnológica y farmacéutica, los servicios profesionales en el exterior, el electroenergético y la construcción.

El titular afirmó que se trata de áreas que representan en la actualidad el 90 por ciento del aumento de las exportaciones de la mayor de las Antillas de cara a 2030, así como el 65 por ciento en materia de sustitución de importaciones.

Por tanto, los seis sectores estratégicos priorizados en la primera etapa del plan de desarrollo (2019-2021) constituyen la principal vía para mejorar la situación interna, traducida en el bienestar de la población y las relaciones comerciales con el exterior, en un escenario de competitividad, productividad y eficiencia.

Gil insistió en la necesidad de que se manifieste en la economía cubana el encadenamiento con el turismo, la producción de alimentos, la industria biotecnológica y farmacéutica, los servicios profesionales en el exterior, el electroenergético y la construcción.

Respecto al panorama de cada uno de esos sectores, el ministro explicó que el turismo representa un potencial de ingresos en divisas y arrastra otras actividades económicas, como la industria, la producción de alimentos y los servicios, además de aportar en la generación de empleos en los territorios.

En el caso de la biotecnología, significa la diversificación de los productos con posibilidades de exportación, aportando a la necesaria diversificación de los mercados y a la sustitución de importaciones.

Según Gil, el sector electroenergético representa el soporte para la vitalidad del funcionamiento de la economía y el bienestar de la población, con particular importancia en el estímulo a las fuentes renovables de energía.

Sobre la alimentación, subrayó la necesidad de que Cuba avance hacia la seguridad alimentaria, un asunto de seguridad nacional, con el impulso al abastecimiento al mercado interno y al turismo, así como con un peso notable en la sustitución de importaciones y el aumento de las exportaciones.

En materia de servicios profesionales en el exterior, destacó que sobresalen los ámbitos de la salud, la educación, la cultura y el deporte, con una importante capacidad de incrementar los ingresos para el país.

Respecto a la construcción, reconoció en la Asamblea Nacional su papel de sustento de la infraestructura física, espacial, vial, portuaria, hidráulica y sanitaria de la nación, y de los asentamientos humanos urbanos y rurales.

Gil advirtió sobre el contexto en el cual Cuba debe avanzar en su desarrollo económico y social, marcado por las tensiones económicas, en buena medida por la escalada de la agresividad de Estados Unidos con su política de recrudecer el bloqueo vigente por casi 60 años.