calixto garciaEl león holguinero, el Mayor General de sobrado coraje en las tres guerras, o el que nos enseñó a vivir “libres para siempre o batallando siempre para ser libres”. Cualquiera de esos epítetos alcanzan apenas a dibujar la talla de Calixto García Íñiguez en la historiografía de la mayor de las Antillas.

Héroe de la independencia cubana. Combatiente de la Guerra de los Diez Años, la Guerra Chiquita y la Guerra Necesaria, libró múltiples combates y sobresalió como estratega y por su sólida formación militar, adquirida de forma autodidacta. Prestó especial atención a la preparación de las tropas y al trabajo cohesionado del Estado Mayor, así como a la planificación detallada de las campañas y acciones combativas con el empleo de mapas y croquis, y su dirección desde los puestos de mando...

Sobrados los motivos para en las primeras horas de esta mañana, colocar una ofrenda floral en el Mausoleo de la Plaza Mayor General Calixto García Íñiguez de Holguín, en honor al insigne patriota, al conmemorarse 119 años de su desaparición física.

Aimeé Cabrera González, directora del Complejo Escultórico, refirió que en fecha como esta, pero del año 1980, se cumplió además el sueño de su madre Lucía Íñiguez Landín, de hacerle un verdadero entierro cubano, por lo cual desde hace 37 años sus restos descansan en este lugar de su patria chica, donde hoy se le rinde sentido homenaje.

A la ceremonia asistieron Luis Antonio Torres Iríbar, primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia y Julio César Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, así como otros dirigentes del territorio y representantes de instituciones que honran su figura.

El homenaje resultó propicio para premiar a los ganadores del Segundo Seminario Nacional Juvenil de Estudios sobre Calixto García y lanzar la convocatoria a su tercera edición, evento organizado por la Universidad de Holguín, el Movimiento Juvenil Martiano y la Unión de Jóvenes Comunistas, que esta vez contó con participantes de Holguín y Granma.

Fue sin dudas una sentida y solemne ceremonia, a nombre de todo el pueblo holguinero, y ni la lluvia pudo impedirlo, como afirmó Margarita Mora de la Cruz, presidenta de la Cátedra Honorífica, que honra al brillante estratega en la Universidad de Holguín.