Leidis (der.) con una paciente del Hogar Materno de Buenaventura donde presta servicios como rehabilitadora. Fotos: José Luis DíazLeidis Pupo Zaragoza siente un amor especial por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR): “Desde muy joven soy presidenta del CDR 6 de la zona 16 del reparto Jardín en el poblado de Buenaventura. Contamos con 53 integrantes que cada 28 de septiembre nos reunimos a festejar los aniversarios de la organización”, dijo.
Menuda, esbelta, entusiasta, buena comunicadora, con la sonrisa a flor de labios, está convencida de que la incorporación de los jóvenes a los cargos de dirección en la base es decisiva. “Falta que se le den tareas desde que se inician, estimularlos. En mi caso, mis padres constituyeron un eslabón necesario para mi formación desde edades tempranas,” expresó.
“Colaboraba en el adorno de la cuadra, en la citación para la guardia y reuniones, incluso apoyaba en el cobro de la cotización, y todo eso me entusiasmó de tal manera que amo entrañablemente a mi CDR,” explicó.
“En mi cuadra contamos con Ibraim López González, un joven declarado 55 aniversario que atiende el deporte, la cultura y la recreación en la cuadra; y actúa así porque su madre es una fiel activista de la organización,” opinó.

Graduada de Licenciatura en Rehabilitación Social, madre de una adolescente que cursa el octavo grado, considera que la más numerosa organización de masas del país es una valiosa escuela: “A la que hay que darle más protagonismo, y son las muchachas y muchachos los encargados de la continuidad, y de revitalizarla con creatividad y entusiasmo juvenil,” consideró.
