Foto del autor.Andar por la vida hasta llegar a los 100 años resulta un camino en el que es necesario sortear muchos obstáculos para encontrar momentos de felicidad donde encumbrar la existencia humana, y en ello Enrique Payo Hernández acumula memorias imborrables.
La celebración de su centenario junto a los seres más queridos le hizo retomar toda lucidez para arrebatar a su memoria recuerdos del recorrido por la vida para traer a su pueblo la mejor música de su época. Sensible campesino, amante de la décima y de la cultura, vivió gran parte de su vida en San Agustín de Aguarás donde cultivó la amistad y la solidaridad entre sus comunitarios.
Fungió como pequeño comerciante en la barriada humilde de San Martín donde conoció de cerca la pobreza en que vivía el jornalero agrícola. Al triunfo de la Revolución resulto elegido presidente de la cooperativa campesina Raúl Pupo Morales, en San Agustín, cargo que desempeñó durante 40 años de forma ininterrumpida.
Este veterano de carácter sosegado, recuerda a sus amigos, ya fallecidos, Marcelino de la Peña y Humberto Martínez, con quienes compartió momentos de esparcimiento acompañados de la décima y la mejor música que difundían las victrolas en sus años mozos.
El pasado 22 de mayo, atraído por el centenario del natalicio, acudieron a su casa, en Buenaventura, sus dos hijos, cuatro nietos y cinco bisnietos; fue el mejor regalo de cumpleaños verse rodeado de su familia.
En Audio: Palabras de Payo el día de su centenario.