jose luis diaz grass2Para muchos escuchar, ver o leer una noticia es un placer, pues le permite mantenerse al tanto de lo que acontece y sentirse partícipe de hechos que aunque cotidianos tienen sus valores sociales.

“En esta misión intervienen profesionales de la palabra, comunicadores sociales e institucionales consagrados a la búsqueda de lo que puede ser de interés para el pueblo, por eso me siento comprometido a seguir trabajando como periodista”, dijo un apasionado a la radio que llega a su mayoría de edad para jubilarse, pero no para rendirse a continuar con su grabadora, libreta de notas y un lápiz que nunca ha querido cambiar por un lapicero.

José Luis Díaz Grass hoy fue a buscar el talonario de su chequera, la que dice pasará a una tarjeta magnética para no verse en la cola de los jubilados pues quiere que sus oyentes le sigan escuchando y viendo como el periodista activo de Radio Juvenil, que todas las mañanas con su móvil radio dice lo que acontece en su territorio y vuelve  para el noticiero de esta emisora para lograr que sus trabajos estén en los titulares.

“Se habla de que la era digital va ocupando espacios, y quizas piensen que me he detenido en el tiempo, por ser un viejo periodista. Para nada. Soy tan joven de pensamiento que me he insertado en lo nuevo, por eso me escuchan desde un teléfono en mano para lograr la magia de la comunicación, tan difícil en tiempos modernos como dice el mismo título de la película del famoso actor y director de cine Charles Chaplin”.

Galardonado con el mejor premio que puede recibir un profesional de la palabra en la radio, el respeto de sus oyentes, el periodista José Luis se despidió de la locución del estelar informativo de la provincia de Holguín De Primera Mano para dedicarse más como al reportero del día a día, al contador de historias de vida, al exigente y crítico del entorno, incluso de su trabajo y el de sus compañeros, porque seguirá como presidente de la comisión de la calidad del departamento informativo de esta emisora.

“Me miro por dentro, el tiempo ha transcurrido y reflexiono, pude hacer más, pero me satisface que Buenaventura me haya acogido como su hijo siendo del pueblo de Bocas, en Gibara, pues vine no con intensiones de quedarme, pero me enamoré de Radio Juvenil y de mi gente, para aplatanarme en este municipio donde en mis años juveniles fundé escuelas en el campo, primero como alumno, luego como maestro y ahora como periodista.”

José Luis Díaz Grass sigue con su andar de periodista, móvil en mano, haciendo de lo cotidiano una noticia.