Zeida Quiñones. Foto del autor.Para Zeida Quiñones Proenza la familia no es solo la madre, el esposo y los hijos: “Es también el vecino solidario que acude en todo momento para compartir lo que tiene con los demás. En las mañanas y las tardes voy a varias casas a conversar, a ayudar a mis vecinos en lo que pueda, y esas cosas que hacemos me hacen afirmar que las familias son las personas más inmediatas, más cercanas a mi hogar, a mis sentimientos”, dice esta abuela calixteña.
Por su parte, Omar Batista, padre de familia, siente una alegría inmensa: “Voy a ser abuelo por primera vez en junio próximo, para mi familia, vecinos y para la comunidad toda esto será un acontecimiento, ¿y sabe porqué? Pues porque ellos son parte de nuestras vidas. Aquí en el barrio de La Esperanza somos hermanos, compartimos, cualquier problema nos compete a todos. Y ese día el aliñao, bebida tradicional para recibir al bebé, será compartido por todos, incluso usted periodista, está ya invitado”.
Y regresa Zeida al diálogo: “Es sobre la atención a las personas de la tercera edad. En Cuba hay garantía para estas edades, las casas de abuelos y hogares de ancianos ofrecen una atención maravillosa en la que no faltan las meriendas, el almuerzo y la comida, y el amor de ese personal especializado.
“El asunto se complejiza en los hogares, no siempre los de la tercera edad tenemos el afecto, el cuidado y la atención esmerada, incluso ocurren maltratos de palabra. Yo tuve la oportunidad en mis años juveniles de estar al tanto de viejitos, y los cuidé, los alimenté, y nunca me he arrepentido, al contrario, estoy satisfecha de esa obra de amor familiar”, concluye su reflexión.
El Día Internacional de las Familias se celebra el 15 de mayo de cada año para crear conciencia del rol esencial que juegan estas dentro de cualquier sociedad.
