Era domingo. Las áreas de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Limbano Sánchez los esperaban. La Bandera cubana les daba la bienvenida. A su lado los estandartes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
No podía ser de otra forma. Obreros y jóvenes fueron los grandes protagonistas de la jornada de trabajo voluntario con el fin de impulsar las labores agrícolas y contribuir a la producción de alimentos.
Azada en mano encontré a Geovani Pavó Valera, quien explicó acerca de las labores que realizaban: “principalmente se limpia plátano burro mediante el deshoje. Se eliminan las hojas secas para que la planta se vea con mayor vigor y tenga un mejor desarrollo. Además se le limpia el tronco y se le aplica materia orgánica para que cuando comiencen las lluvias la planta tenga fortaleza y rinda todo su potencial”.
Unas carreras más allá estaba Jorge Vera Escalona, metodólogo de Educación Física, que en esta jornada cambió sus implementos deportivos por el azadón. Pero qué lo motiva: “hace falta. Hay necesidad de producir alimentos para la población, para nosotros mismos. Sobre todo ahora que está al llover pronto”.
Muy cerca llamaba la atención una joven que aprendía a deshojar mientras sus compañeros la observaban. Bromeaban, se reían. Mostraban la energía que los caracteriza. Eran los estudiantes del Instituto Preuniversitario Urbano (IPU) Armando Valle. Ellos también habían ido a dar su aporte al quehacer agrícola.
Una de ellas es Surisaray Hernández, quien asegura que es muy importante que los jóvenes se vinculen a estas actividades. Además “los estudiantes de 12 grado pueden optar por la carrera de Agronomía. Así damos nuestro aporte al país”.
A Surisaray y a los demás estudiantes los acompañaba Daniel Velázquez Martínez, profesor del centro. “El llamado es a producir, a producir desde el campo, desde la base. A partir de ahí hablamos con los muchachos sobre la importancia de estas actividades”, dijo el docente.
Tras una pausa Daniel continuó “hace un rato, el otro profe y yo les contábamos de la nostalgia, las experiencias de la etapa de la escuela al campo que nosotros tuvimos. Les explicamos que siempre existió la vinculación estudio-trabajo, para que entiendan que este también forma parte de su formación física e intelectual. Este es un espacio sobre todo para aprender”.
Muchas fueron las historias encontradas entre estos surcos, acompañadas por una azada o un machete. A las historias las acompañaron los ejemplos. Junto a cada uno de los calixteños que dedicó su domingo a la agricultura se encontraban las autoridades del municipio. Machete en mano estaban el Delegado de la Agricultura y el Secretario de la CTC. Casi terminando una carrera coincidí con Julio Molina, Vicepresidente para el Órgano de la Administración.
La jornada terminó con el reconocimiento a los más destacados y uno de los platos que los cubanos suelen preparar cuando están de fiestas: una caldosa. Al marcharse el compromiso para volver el próximo domingo, pero también para sumar porque producir alimentos es tarea de todos.