Magalis Camejo es un ama de casa del poblado de Buenaventura que los sábados se levanta temprano para asistir la feria agropecuaria del poblado de Buenaventura; dice que le agrada comprar lechuga y plátano burro para llevar al plato de su casa.
Como ella, decenas de personas de aquí, de barrios del municipio y de otros poblados de Holguín y de Las Tunas, acuden para adquirir cárnicos, hortalizas, plátano, tomate, ajíes, col, calabaza, arroz, encurtidos, cítricos, siropes, jalea de guayaba, mermelada de mango, en fin, cubrir una necesaria demanda alimenticia de los hogares.
Y aunque la sequía está presente, las organizaciones productivas acuden, y no faltan los trabajadores por cuenta propia con sus ofertas, que aportan a favor de Magalis, una abuela que cada sábado pasa por los kioscos habilitados en la Feria de Buenaventura para que su familia satisfaga la comida de cada día.
