Aniuska Caballero.La profesora Aniuska Caballero Ricardo tiene un encargo desde hace ocho años que sabe constituye un reto: “Dirigir el colectivo del centro politécnico “Juan Carlos Batista” no es tarea sencilla. Aquí tenemos una matrícula superior a los cuatrocientos alumnos que se forman en las especialidades de obrero calificado y técnico medio en las modalidades de cursos diurnos y por encuentros, lo que complejiza el proceso docente educativo, pero este es un colectivo consagrado.
“Próximamente se graduarán treinta y siete técnicos medio en construcción, servicios y transporte, egresados que estarán mejor preparados para afrontar los desafíos que impone el mundo moderno, muchos de ellos con posibilidades de continuar estudios superiores. Esto nos satisface, que hijos de campesinos, de gente humilde, lleguen a una escuela como esta y con el transcurso del tiempo se conviertan en profesionales, mejores personas que además, producto a sus ingresos, aportan al sustento familiar,” expresa emocionada.
El maestro Randolfo Velázquez Oro está a punto de jubilarse: “Ya son cerca de cincuenta años en las aulas, en la dirección de escuelas. Me he forjado en el devenir de mi sector al que me incorporé por vocación. Yo era un muchacho de familia muy humilde que tempranamente me percaté que si hubo maestros que venían de muy lejos a darme clases, a educarme, lo menos que podría hacer era convertirme en educador y mire usted que ya casi alcanzo el medio siglo en la educación primaria”, dice.
“Pero mi hogar es de educadores, mi esposa Aracelis Pupo Alonso, ya jubilada y aún en las aulas, es una reconocida maestra en este municipio de Calixto García, estudiosa de la obra martiana, y mi hija es profesora de Educación Física, y el varón ha incursionado en el magisterio. Somos dichosos de formar parte de un sector de compañeros tan laboriosos, consagrados, humildes, y que se emocionan cuando ven el resultado de sus alumnos, esos que en las calles te dicen, gracias maestro.”
Orgullosa de laborar por treinta y cuatro años en el sector educacional está también la maestra María López Llorente: “Me inicié desde muy joven en mi natal municipio de Moa. Recuerdo que comenzamos más de treinta muchachas, y al final fui la única que terminó la carrera en el magisterio. De ahí vine para este territorio y toda mi actividad profesional ha estado aquí, incluso, dirigí el sindicato de la educación, la ciencia y el deporte por varios años”, comenta.
“Tengo hijos y nietos que son mi vida. He contribuido para que sean personas decentes, que estén dispuestas a colaborar con la sociedad, conscientes de que esta Revolución nos ha ofrecido las herramientas para que nos preparemos y por ello debemos ser agradecidos”, concluyó.
Este jueves los pobladores de este holguinero municipio están de plácemes, los educadores celebran el acto municipal por su día. En él serán reconocidos los que con su obra han forjado y forjan a los hombres y mujeres de estos tiempos.