Puntual, afable, risueña, jaranera, pudieran ser las cualidades que la identifican. Madre de tres hijos a los que adora y ha criado con su esfuerzo. La busco porque para hablar de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el barrio de Las Calabazas hay que tenerla presente. Con la misma dulzura de siempre me recibe detrás del mostrador de la farmacia, su centro de trabajo.
La vida de Kenia Quevedo Hidalgo está estrechamente ligada a la FMC. Su nacimiento quiso que se formara un lazo muy estrecho con esta organización femenina, pues “desde los diez meses de nacida soy federada. Mi mamá se puso de parto en una reunión de la Federación. Dijeron que si nacía varón sería cederista y si era hembra me harían federada. Aquí estoy. Hace ya 51 años”.
En esta larga trayectoria Kenia tuvo la oportunidad de ser testigo y de acompañar en su quehacer a varias féminas destacadas del barrio: “Cuento con la experiencia de haber estado siempre al lado de las fundadoras. En primer lugar Argelia Aguilera, quien fue ejemplo para todas las mujeres de la comunidad. Mi mamá que también fue fundadora, fue miliciana. Tengo una experiencia maravillosa en todas las actividades desde mi infancia, al lado de todas estas mujeres valiosas que nos dejaron su ejemplo”.
La marca dejada en ella por estas grandes mujeres también ha influido y ha estado presente en la educación que Katerine y Keyla, las hijas de Kenia, han recibido: “es muy importante ir dejando en nuestra familia toda esta herencia en la formación de valores. Específicamente yo en mi hogar he dejado el ejemplo de todas mis antecesoras, como Lola Hidalgo, mi tía, que también fue fundadora. Dejar este ejemplo a mis dos hijas que desde que nacieron las hice federadas. Ellas han estado todo el tiempo a mi lado, cooperando con todas las actividades que se desarrollan. Son activas, son alegres”.
Por esa tradición, por la experiencia que ha puesto en función de su labor al frente de sus vecinas, es que considera que los principales retos de la FMC “están en volver a lograr la reorganización, el deseo, el impulso de nuestras mujeres para trabajar. Volver a funcionar como antes, con esa alegría en los corazones para las actividades, las reuniones, para todo lo que se planifique”.
Es así que esta federada, esta mujer, esta madre, no deja de enviar un mensaje a las más jóvenes, encargadas de ser su relevo: “mi mensaje es de conciencia, de consagración, de mirar al futuro, mirar hacia adelante, llevar aquel concepto, el principal de la FMC, del lugar que ocupamos en la sociedad. Es muy importante que las madres de estos tiempos inculquemos a nuestras hijas lo valioso que es la independencia de la mujer en la actualidad”.
Después de estas palabras y antes de despedirme pido que me resuma que significa para Kenia la FMC. Sin pensarlo asegura: “desde su nombre: Federación de Mujeres Cubanas, es el espacio de la mujer de nuestro país. Por eso considero que es liberación de la mujer cubana”.
