Tarjetas Dia de la MadreLas madres no son madres por azar, la naturaleza las ha dotado de esa entrañable posibilidad que nosotros los hombres no tenemos.

Las madres ven nacer a sus hijos, esas criaturas minúsculas, desvalidas, lloronas, que a ellas se les hacen simpáticas y las ven crecer con esos cuidados únicos hasta que los chiquillos se convierten en adultos y no importa, ahí están ellas.

Vigilantes, a su lado, porque han crecido, ya son jóvenes, pero, si llegan tarde en la noche, si tienen novio o novia, con quiénes salen, cómo andan los estudios.

Si se enferman, quién está al cuidado de los creciditos, no importa que estén casados, que tengan hijos, mamá es la protectora, la que no puede faltar, la que está al tanto, la que visita al médico y pide para recobrar a su “niño o niña”.

Es mamá la especialista en la preparación de comidas únicas, la que mejor zurce y lava la ropa, la que va a la escuela a preguntar a los profesores para saber qué tal va el muchacho, cómo se porta en el aula.

Es mamá la de los besos más sinceros, la que aguanta malacrianzas, la que abraza con el alma, la que pasa noches y madrugadas de insomnio ante una eventualidad, no importa cual sea.

Nuestro Martí las definió así: Las madres son amor, no razón; son sensibilidad exquisita y dolor inconsolable.

Y yo les puedo asegurar que la única mancha que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a premiarles parte de lo que han hecho. Lo dejan a uno desamparado, culpable e irremediablemente indefenso. Por fortuna hay una sola… porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.

Felices quienes dieron y recibieron el amor de madre, a ellas, el taller natural de la vida, nuestro respeto y admiración.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar