Educadora del Círculo Infantil del poblado de Buenaventura. Foto: Díaz GrassLa sencillez, el talento, la valentía, el compromiso y la fidelidad sin límites caracterizan las cualidades de la heroína de la Sierra y el Llano Vilma Espín, la eterna presidenta de la Federación de Mujeres Cubana (FMC).
Su legado está presente en las mujeres calixteñas, en las humildes compañeras que desde el surco trabajan para producir alimentos o en esas que son ejemplos en la dirección de las diversas formas productivas.
En las maestras que enseñan y educan hasta en las zonas más intrincadas de nuestro municipio de Calixto García o en los pueblos hermanos de cualquier continente.
Las que salvan vidas, atienden a sus pacientes y llevan la solidaridad y la esperanza a cualquier sitio de la geografía cubana, pero también lo dejan todo por estar presente donde sea necesaria su presencia de mujer internacionalista.
Pero también en la cuadra, en los barrios, las féminas dan muestras elocuentes del protagonismo del día a día. Son ejemplos en la protección de la familia, en la disposición para acometer tareas de limpieza y embellecimiento de nuestros poblados, son las primeras en asistir a las urnas para ejercer su derecho al voto por la unidad del pueblo cubano.
Por eso, las calixteñas, en los encuentros de base en las delegaciones y bloques previos al X Congreso de la FMC contribuyen con sus ideas innovadoras a perfeccionar la labor de su organización y defender a la Revolución que ha situado a la mujer en el sitial más elevado de la Patria.
