Cena tradicional cubana con cerdo asado y congrí. Fotos: Marta RodríguezLos cubanos somos amantes de las fiestas familiares, pero cuando llega el mes de diciembre las energías se multiplican para despedir el año viejo, quizás el que no fue mejor para algunos , o marcó alegrías para otros, pero todo ello se deja atrás, se vive el presente y se confía en el futuro, por eso se prepara la buena mesa.
La mezcla de sabores y tradiciones le imprimen un sello singular a las fiestas de fin de año en Cuba, tanto en el campo como en la ciudad, el cerdito asado en pincho o a la parrilla, sobre un fuego de carbón vegetal con ramas y hojas de guayabo que al ahumarlo le dan gusto, mientras lo rocían con el mojo, permiten un toque distintivo al plato que se ofrece.
La familia se junta, invita al vecino cercano, se comparte la alegría con los amigos, se buscan maneras para que siempre esté el buen menú, el congrí criollo, la yuca con mojo, el sabroso casabe, la ensalada, el buen vino casero, la cerveza fría, y hasta el traguito de ron que pone en nota al que más llena su vaso para, de cierta manera, convertirse en la figura principal del festejo.
La música y el baile se comparten, es un modo de estar alegres y optimistas, quizás no haya otro momento del año en el que todas las familias compartan un código tan común que sin darnos cuenta llega para identificarnos: La felicidad.
Pero todo este matiz de tradiciones a las que hasta el cubano más ateo le es imposible de escapar tiene una esencia que se repite cada año, disfrutar del cerdito asado, juntarse en familia y proponerse nuevas metas para seguir juntos.
