Niños del programa Educa a tu hijo, en el barrio rural de Las Mantecas. Fotos: Díaz GrassSe consolida en el municipio de Calixto García el programa Educa a tu Hijo a favor de la formación de la familia y de las niñas y niños acogidos a esta posibilidad.
Así lo hace saber Yanelis López, del grupo coordinador provincial del programa, en intercambio con familias, representantes de organizaciones de masas, y de la comunidad del barrio de Las Mantecas: “En él están los infantes que no asisten a los círculos infantiles, y desde los primeros años reciben una atención por parte de los médicos de la familia, promotoras y ejecutoras voluntarias, y donde interactúan las propias madres con sus pequeños; se educa también a la familia, y lo trasmite a sus descendientes.
“En este barrio constatamos la vitalidad del programa, desde el presidente del Consejo Popular hasta el más intrincado hogar hay conocimiento del objetivo que se persigue, y de las acciones que se llevan a cabo para posibilitar que nuestra niñez sea más plena, no importa que haya familias que posean menos recursos materiales, hasta allí se llega para proteger a lo más preciado de la sociedad”, explica la también metodóloga del programa en la dirección provincial de Educación.
Yanelis López (al centro), metodóloga provincial del programa, intercambia con la joven madre Yanetsi Piña.Para corroborar lo anterior los visitantes llegaron hasta el hogar de Yanetsi Piña Vázquez, madre de dos infantes: “Soy madre sola, beneficiada por la asistencia social de la que percibo una ayuda económica. Gracias a Educa a tu hijo he aprendido mucho de cómo enseñar a mis hijos. La colaboración en esa dirección es efectiva por parte de las promotoras. El presidente del consejo, Carlos Mirabal, siempre está al tanto de cada detalle de nosotras, las que tenemos necesidades económicas y de vivienda. Pienso que esta vía, en lugares que no hay círculos infantiles, es maravillosa”, dice esta muchacha de apenas 19 años de edad.
Yanet Rodríguez Almaguer es otra madre de Las Mantecas que participa de manera activa en esta labor educativa: “Tengo un niño de tres años, desde muy pequeño se prepara para la vida, y yo voy conociendo cada vez más la hora preferible de su sueño, los juegos, lo enseño a dibujar, a pronunciar correctamente sus primeras palabras, los colores, las figuras geométricas, a contarle historias cortas para que reproduzcan en parte lo narrado. Vivimos momentos maravillosos en ese entorno donde también me instruyo, y trasmito el conocimiento al resto de la familia. Estoy muy contenta, mi hijo ha avanzado bastante”, expresa emocionada.
En los consejos populares de este municipio se activa en hogares y locales sociales este programa que representa una oportunidad para enseñar y educar a los infantes y a la familia.
