Foto: AleagaNuestro sistema electoral a partir del triunfo de la Revolución experimentó transformaciones significativas, a las que es válido referirse para comprender la importancia de los comicios que se desarrollan actualmente en Cuba.
Las elecciones capitalistas respondían a los intereses de los representantes de los diferentes partidos, que buscaban comprar sus votos a través de las cédulas, con el objetivo de que sus candidatos resultaran elegidos, y se derrochaba mucho dinero en la divulgación; por los barrios y zonas efectuaban reuniones con los campesinos y obreros, donde realizaban falsas promesas de lograr cambios para bien del pueblo, las cuales no cumplían al ser electos.
Otra de las notables diferencias respecto a los comicios de hoy, está dada porque aquellos sufragios eran custodiados por los agentes del ejército de Fulgencio Batista, incluso, preguntaban a las personas por quién iban a votar, de manera tal que los electores dieran su aprobación a sus intereses oligárquicos.
Lo anterior cambió al lograrse la victoria de enero de 1959, y se forja la unidad del pueblo por medio de las organizaciones políticas y de masas.
Las elecciones cubanas de este domingo ofrecieron nuevamente una genuina demostración de democracia participativa que caracteriza a este tipo de proceso, y como parte de ello los miembros de la comunidad, los pioneros, y estudiantes uniformados son los que velan por la disciplina de las elecciones, caracterizadas por el voto secreto y total transparencia.
El proceso electoral se distingue por la formación de comisiones en los barrios y se consulta con las masas, se nomina un candidato por área a propuesta de los vecinos, quienes consideran que reúnen los requisitos necesarios para defender sus intereses en la Asamblea de Gobierno.
Posteriormente, se determinan los candidatos a delegados de cada circunscripción, y se publican fotos y las síntesis biográficas de su trayectoria. Esta información ofrece elementos al pueblo de su capacidad para facilitar la gestión de los problemas de los electores y encontrar soluciones con los organismos del municipio.
El pueblo es quien decide sus representantes ante el máximo órgano de gobierno de la localidad, a partir de sus cualidades y valores revolucionarios, ya que es quien dará tratamiento en su comunidad a las problemáticas que se presenten.
Tal propósito requiere estar identificado con el proyecto social cubano, el cual, hace casi 59 años tiene al pueblo y a la gente común, como sus principales protagonistas, para seguir defendiendo nuestras conquistas.
