Foto: Ariadna Hernández.Mariflor Vega es una calixteña que manifiesta con orgullo el haber dedicado más de 20 años al trabajo comunitario en los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
“Experiencias hay muchas, sobre todo, las que tienen que ver con el intercambio persona a persona para prevenir comportamientos que atenten contra las normas de conducta social, los valores y hechos que terminan en lamentables manifestaciones delictivas”, comenta esta emprendedora mujer, ahora trabajadora en la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.
En este sentido subrayó la necesidad que merece el trabajo comunitario para prevenir estos fenómenos sociales, aspecto en el que coincidieron los participantes en un intercambio promovido por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el territorio con féminas que ocupan diferentes responsabilidades administrativas.
Zulina Acosta, miembro del Secretariado Nacional de la FMC, insistió que es preciso multiplicar los espacios de reflexión y diálogo a través de la organización para no tener que sancionar a las personas que incurren en estos delitos. “Cuando el fenómeno sucede es lamentable, de ahí que debemos actuar consecuentemente. Herramientas tenemos para eso”, agregó.
“Las consecuencias que ocasionan estos fenómenos a la familia son indescriptibles", añadió la dirigente femenina, quien además compartió vivencias de estos encuentros desgarradores con madres, hijos y las propias inculpadas quienes en muchas ocasiones manifiestan que si hubieran tenido un llamado de atención o un "toquecito de hombro", las cosas hubieran sido diferentes.
Elizabeth Martínez Quintero, Secretaria de la FMC en el municipio de Calixto García, explicó que aunque el territorio no registra hechos delictivos que vinculen a sus mujeres dirigentes, este asunto no se debe descuidar, por eso la capacitación, el intercambio oportuno con las mujeres que han asumido para bien estos cargos.
En este sentido, dijo, la organización femenina insertará un amplio programa para abordar estas temáticas con una mirada profiláctica y con el apoyo de organismos competentes como los Tribunales, Justicia, los CDR y Salud Pública.
“El trabajo con la familia desde la propia comunidad con énfasis en las nuevas generaciones, la escuela y su imbricación social deben ser estrategias a tener en cuenta”, apuntó la joven dirigente Ada Iris Velázquez Cruz, perteneciente a la Dirección de Trabajo en el territorio.
“El control interno debe ser sistemático, no podemos confiarnos y controlarlo todo según las regulaciones. Cumplir lo establecido, exigir para no lamentar hechos de esta naturaleza”, subrayó.
