Desde que en 1744 el holguinero José Aguilera declarara realenga las tierras existentes en Lagunas de Cabezuela y fomentara allí el primer hato ganadero en la región que hoy comprende a este municipio de Calixto García mucho ha acontecido desde entonces.
La historia de la posesión sobre las fértiles tierras que ocupan la geografía del hoy municipio de Calixto García ha sido muy diversa, desde aquellos realengos convertidos primeros en hatos y luego en extensos latifundios, hasta la firma de la segunda ley de reforma agraria acontecida un día como hoy, pero de 1963.
De la crianza de ganado de todo tipo, el fomento del tabaco, frutas y viandas se han sustentado generaciones y generaciones de calixteños que siguen apegados al surco teniendo además estas actividades como el mayor de nuestros fenómenos socioculturales.
Esa es nuestra esencia, guajira y campesina, que hoy debemos recapitular una y otra vez. No se trata, como algunos pensaron en un momento, de negar el desarrollo por aquello de que la agricultura es sinónimo de atraso, se trata de entender que nuestras mayores riquezas siguen estando precisamente en la tierra y hacia ella debemos seguir mirando.
La agricultura calixteña en los últimos años se ha visto perjudicada por diversos factores que han incidido en los bajos rendimientos. Los altos volúmenes productivos que aquí se alcanzaban como fueron los más de ocho millones de litros de leche en 1887 y el millón de quintales de viandas hortalizas y granos de 1999 tienen que seguir sirviendo como brújulas en el empeño de recuperar lo perdido.
Es cierto lo de la sequía, lo del cambio climático, lo de falta de tecnología, pero también es cierto lo de contar con una muy rica cultura agrícola y seguir teniendo en nuestras manos, como no pudieron en un pasado nuestros abuelos, estas fértiles tierras.
Este tres de octubre, día del trabajador agropecuario y aniversario 54 de la segunda ley de reforma agraria, puede ser un buen momento para que los herederos de esta fortuna que se llama tierra, además de vivir orgullosos de un legado, vivamos orgullosos del camino que aún nos queda por recorrer.
