dia-mundial-pazDesde que el gran Pablo Picasso diseñara la paloma blanca que simboliza la paz y tras la cruel y sangrienta II Guerra Mundial, el mundo comenzó a tomar cada día mayor conciencia sobre los fenómenos que interfieren en la tranquilidad del ser humano, pero ¿se trata solo de tomar conciencia?

La paz se ha convertido más que en una necesidad en un concepto llevado y traído de boca en boca, se ha manipulado y hasta utilizado como pretexto para interferir en los asuntos internos de naciones y pueblos.

Cómo explicar que en pleno siglo XXI, en medio de tanta superación tanto espiritual como material, la paz siga siendo la mayor aspiración y el más grande de los anhelos del ser humano en gran parte del planeta.

Cómo algunos pueden darse el derecho de negarle la paz a otros. No estoy pensando solo en las guerras y los conflictos armados, estoy reflexionando en todos esos actos que hoy cualquier persona comete contra otra interfiriendo en su normal desarrollo.

Cada 21 de septiembre, por acuerdo de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se celebra el Día Mundial de la Paz, este año la celebración lleva como lema Juntos por la Paz: respeto, seguridad y dignidad para todos.

De eso se trata, del respeto a la dignidad ajena, de juntarnos todos, los que no la tienen por ganarla y los que la tenemos por conservarla. Para suerte de los que habitamos esta isla, la paz es la mayor de las garantías que podemos tener, de ella dependen todas esas las otras libertades que gozamos y disfrutamos.

La paz no puede seguir siendo una meta, tiene que convertirse en el más grande de los derechos del ser humano. Hoy la humanidad reflexiona una vez más; serán diversas las acciones en todo el mundo, pero no bastan solo las acciones, tienen que aparecer los hechos para que la paloma blanca de Picasso pueda volar desde y hacia todas partes.