Locales

florinda_artemio_radio_juvenilFlorinda y su esposo Artemio Leyva, periodista de Radio Juvenil. Foto: Antonio GuerraHay personas que pasan desapercibidas por la vida, por su forma de ser, por su manera de comportarse y porque no han sido capaces de dejar una huella en el tiempo. Esta tesis, para nada paradigmática, está muy lejos del caso que pretendo ilustrar y con el que quiero recordar siempre a una buena amiga.

Desde que llegué a esta emisora aprendí a conocerla y pude contar con su compañía. De ella escuché sabios consejos y reflexiones que me han servido para adentrarme en este mundo de micrófonos, de géneros periodísticos y hasta de informes y asambleas.

Con ella también aprendí a ser fuerte y segura en mis procederes, a nutrirme con su experiencia en la vida del Partido Comunista de Cuba, y a armar y desdoblar, mes a mes, planes temáticos, campañas y reuniones editoriales, que con su práctica y estilo propio enriquecían cada encuentro.

Su manera natural y espontánea de decir las cosas, de volver y volver sobre un asunto, y de adentrarse en el mundo de la radio, distinguen a esta mujer que no por sus 60 años deja de lucir rozagante y altiva, y de gozar de una energía envidiable hasta por muchos que se recrean en sus buenos años mozos.

Hoy que estamos despidiendo a esta buena amiga, preferimos hacerlo con la satisfacción de haber dejado una huella en este colectivo del cual es fundadora, de reconocer sus virtudes y su talento, los que acompañarán siempre a la Radio Juvenil que construyó y forjó desde sus primeros años.

Pienso que esta querida compañera solo dejará de formar parte de una plantilla laboral, porque seguiremos contando con su sabia de profesión como excelente escritora y con ese manantial de ideas, disparadas en ráfagas, como para que nada se olvide y se repita hasta el cansancio hasta ser cumplido.

Claro que extrañaremos su presencia, pero solo por algunas horas, quizás días, porque los que bien le conocemos sabemos que estará como siempre aquí, subiendo y bajando escaleras, alertando, y celebrando junto a los realizadores conquistas y triunfos. Por ello le seguiremos llamando la gorda, la vieja o, sencillamente, la superabuela, como cariñosamente algunos le decimos.

Nada, ahora nuestra querida amiga Florinda Vázquez Guerrero tendrá un poquito más de tiempo para dedicar a los suyos, pero seguro seguirá con su experiencia acumulada y con su carácter alegre y jaranero rondando este colectivo que la despide hoy y le dice gracias por regalarnos su compañía por más de 30 años y por formar parte de la gran familia de la radio.

EN AUDIO: Programa Gente de Radio, con Florinda Vázquez.

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