Hablar de María de los Ángeles Ramírez Jorge en Buenaventura quizás no le sea familiar, pero si nombras a Lola, como cariñosamente se conoce en su barrio Nuevo Buenaventura, se percatarán que es de esas mujeres que guardan una rica historia de vida.
Esta fémina entusiasta y amable es fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y es de esas calixteñas que ha entregado lo mejor de sus años al trabajo de la organización: “Desde que comencé me incorporé a diferentes tareas, en la agricultura, en la construcción, en los trabajos voluntarios, siempre apoyando a la Revolución. Siempre he tenido cargos en la federación y en los Comités de Defensa de la Revolución”.
Lola ya peina canas, tiene 74 años y sigue activa en su bloque de la FMC: “Estoy enferma y así sigo aportando, colaboro en las actividades que se organizan y me gusta contribuir a que las cosas salgan bien, tanto en el CDR como en la FMC. Me da mucha satisfacción ver que aporto a las tareas”.
Esta mujer servicial y emprendedora manifiesta su confianza en las nuevas generaciones: “Me gusta trabajar con los jóvenes. En las organizaciones de masas aquí en el barrio trato de enseñar a las muchachitas y me da mucho gusto verlas hacer cosas interesantes, lo mismo cobran las finanzas, que organizan una danza, una obra de teatro para amenizar las actividades. La juventud tiene que saber que es la continuidad de la obra de la Revolución y nosotros los de más experiencia tenemos que educarla”.
Interesante en la conversación con Lola fue conocer de cómo en los inicios de la organización lo mismo iban a un corte de caña, o tomaban una azada para el deshierbe en la agricultura, o asistían a otro territorio a apoyar cualquier tarea, y orgullosa manifiesta: “Siempre las mujeres hemos estado comprometidas con la Revolución, desde los inicios junto a Fidel que fue el impulsor, y a Vilma Espín, desde la creación de la Federación de Mujeres Cubanas aquel 23 de agosto de 1960”.
Ya casi al despedirnos de esta mujer, en su humilde hogar, nos dijo con una expresión de satisfacción en su rostro: “Yo vivo orgullosa de ser cubana. Siempre estaré ahí en la primera fila, no importa la edad, ni los achaques, en algo puedo ayudar. Siempre estaré agradecida de Fidel y de esta Revolución por la dignidad y las oportunidades que tenemos la mujeres en Cuba”.
