Dicen los de más experiencia que su nombre es un término aborigen, aunque no se sabe a ciencia cierta su significado. De lo que no cabe dudas es que Guaramanao, consejo popular del sureste calixteño, se ha convertido en uno de los principales polos productivos del municipio.
Precisamente los resultados de la agricultura, fundamentalmente en la producción de alimentos y el abastecimiento al poblado de Buenaventura, cabecera municipal, es uno de los aspectos fundamentales que avalan que este consejo popular sea la sede municipal del acto por el 26 de julio.
Esmildo Cruz Riverón, secretario del Partido Comunista de Cuba Calixto García, asegura que han sido los productores de esta geografía “los que se han echado sobre sus hombros el suministro de alimentos, no solo para el municipio, sino también para la ciudad de Holguín, a pesar, de la intensa sequía que azota”.
Pero, aunque la producción de alimentos es una prioridad, los pobladores de Guaramanao no son punteros solo en este parámetro. Ellos logran resultados positivos en la disminución de los hechos delictivos. Ese es otro de los factores que Leonel Téllez, presidente de este Consejo Popular, me confiesa orgulloso al interrogarlo sobre los motivos que los hace acreedores de la celebración calixteña del día de la rebeldía nacional:
“Existen producciones estables de los productos de la agricultura y la ganadería: viandas, hortalizas, carne, leche. A eso se suma la reducción del delito, pues solo se han cometido tres hechos contra el ganado mayor. El cuarto proceso de rendición de cuenta logró superar la asistencia del tercero. Fue un logro también la calidad con que se realizó cada una de las asambleas, lo que demuestra un funcionamiento superior del Consejo Popular y del grupo comunitario”.
Y como es la agricultura la riqueza fundamental de este Consejo Popular, no es de extrañar entonces que sean precisamente sus formas productivas las entidades que más se destaquen. Una de ellas es la CCS Julio Sanguily, la cual, a pesar de la sequía, logró en el primer semestre del año una producción promedio de 20 a 25 toneladas mensuales de plátano burro, sobrecumplieron el plan de mango y mantienen estables producciones como yuca, tomate, pepino, guayaba.
Esta CCS integra, además, el proyecto de frutales en nuestro territorio. Pretenden para el 2018 lograr la producción de frutas destinadas al sector turístico, por lo que desde ya trabajan con este fin: “ya algunas de nuestras plantaciones están produciendo. Nos hemos proyectado para a fines de este año o inicios del próximo iniciar la siembra de mamey, que es lo que en estos momentos no tenemos. En las demás producciones: guayaba, mango, cítricos… se encuentran estables y continuamos sembrando”, cuenta Pedro Rodríguez, su presidente y agrega complacido:
“Tuvimos la visita del Grupo Nacional de la Granja Urbana en el área de frutales y obtuvimos calificación de bien en la visita a las áreas destinadas a la naranja dulce, el limón y la mandarina”.
Otra de las cooperativas de Guaramanao con resultados favorables es la CCS Cándido González, una de las fortalezas del municipio si de producción tabacalera se trata: “nosotros somos una potencia. Ya sobrecumplimos el plan y aún no hemos terminado de vender, nos restan cerca de 20 productores por comercializar.”
Así afirma Fidel Mayacén, el presidente de la Cándido González, al tiempo que dice que sus productores no se contentan con aportar la aromática hoja, sino que ya se encuentran inmersos en el cultivo de frijol caupí y maíz, los cuales, si bien han sentido el embate de la sequía, deben aportar cerca de una veintena de toneladas de cada una de estas cosechas.
De esta forma se trabaja en Guaramano. Cada cual labora desde el pedacito que le corresponde, para asegurar el logro de una obra invencible y que evidencie, desde Mercerón hasta La Torcaza, que este consejo popular viste la enseña rojinegra, no solo en estos días, sino cotidianamente.
