EmilioRicardoTeranFotos: Díaz GrassEmilio Rafael Ricardo Terán es un joven calixteño que afirma tener razones suficientes para disfrutar este verano: “Figúrate, alcancé la calificación máxima en las tres asignaturas de los exámenes de ingreso a la universidad, y eso me da tremendo regocijo, satisfacción, además obtuve la carrera de Medicina que tanto había anhelado”, confiesa emocionado.

Hijo único de una profesora de Matemática que labora en la Escuela Secundaria Básica del poblado de Buenaventura, dice que no basta con ser inteligente para triunfar en los estudios: “Se necesita mucho esfuerzo propio, compartir los conocimientos con los demás, tener profesores preocupados y ocupados por impartir buenas clases, no escatimar horas para el autoestudio, la búsqueda de bibliografía, atender con responsabilidad las explicaciones del maestro, y por supuesto, el apoyo familiar que no puede faltar”, argumenta.

“Ahora acabo de regresar de un campismo, descanso mucho en las mañanas porque necesito recuperar energías después de jornadas extensas de preparación para las pruebas. Me agrada leer, sobre todo lo relacionado con la Medicina, ver la televisión, y ahora los muchachos del barrio hacemos planes para darnos una vuelta a la loma del barrio de Las Mantecas, en fin, compartir en estas largas vacaciones, y así estar fortalecidos para el próximo que ingresamos a la Universidad, una educación con diversas exigencias”, expresa.

EmilioRicardoTeranEmilio Ricardo y la grata presencia de su abuelo.Filiberto Terán es el abuelo materno de Emilio Rafael: “Junto a su madre estoy al tanto del desarrollo de mi nieto, es muy cumplidor de sus deberes con la escuela y la casa, tiene buenos modales, y dispuesto, y déjeme decirle que el secreto está en el ejemplo que damos las personas mayores, si no, qué se va a exigir entonces”.

Me despido de esta humilde familia que reside en la calle José Antonio Echeverría, aproximadamente a un kilómetro del centro del poblado de Buenaventura. Recuerdo, en un aparte, las palabras que con emoción me reveló este joven de solo 18 años: “Periodista, cuando estudiaba con mis compañeros de aula y compartíamos conocimientos, me convencí de que enseñar, enseña”.