celia_sanchezCuando me disponía a escribir estas líneas para una mujer extraordinaria y para quien representa inspiración permanente, encontré esta décima que dedicara a ella ese gran artista popular y repentista de nuestro país Adolfo Alfonso.  

Flor autóctona, mujer / Hecha de miel y de acero

Radiante como un lucero / Que baña el amanecer.

Tú naciste para ser / Por la historia perpetuada

Y aunque la sierra empinada / Retumbó por la bravura

Nunca estuvo la ternura. Mejor personificada.

¡Oh paloma verde olivo! / Para rendirte homenaje

Habrá con otro lenguaje que inventar un adjetivo. ¡Oh corazón combativo

Con más luz que el astro rey!. ¡Oh discípula de Hatuey!

Esta dicha del presente. Es fruto de tu simiente.

Celia Sánchez Manduley.

Cuánta certeza en esos versos salidos del alma para retratar a la infatigable luchadora de la clandestinidad, a la organizadora y guerrillera de la Sierra Maestra, la que tomó el camino de las montañas y se convirtió en un miembro efectivo del Ejército Rebelde. Mujer excepcional en la que se conjugaban virtudes que bien le valieron el apelativo de heroína de la sierra y el llano.

No es otra que aquella mujer humilde y dispuesta que exploró los lugares por donde mejor podía desembarcar el yate Granma en 1956, la que se fraguó en la manigua como combatiente, la eficaz colaboradora de Fidel Castro en la Sierra Maestra, la que sorteaba escaños para vencer cañadas y lomeríos, muchas veces bajo el riesgo de su propia vida.

Estamos hablando de la mujer que con sus manos juveniles en 1956 cortó su hermoso pelo para donar al Movimiento 26 de Julio los 25 pesos que le ofrecían a cambio en una peluquería, la misma que por su exquisita sensibilidad artística encarna delicadeza y elegancia.

La misma mujer que se distinguió como fiel defensora de la naturaleza, la que conjugó en su personalidad y quehacer los atributos de la mariposa, flor nacional de Cuba y adorno preferido de la heroína, la que siempre estuvo dispuesta a ayudar a resolver cualquier situación. Cuentan los que la conocieron que no hubo problema humano por solucionar en los que ella tratara de intervenir y que no lo hiciera con modestia y ferviente pasión revolucionaria.

No es posible hablar de la Revolución cubana, sin mencionar el nombre de Celia Sánchez Manduley, nacida el 9 de mayo de 1920, la primera mujer guerrillera en la Sierra Maestra y alta dirigente del Estado revolucionario cubano, quien fue fiel a su principio hasta el último día de su vida. Ella es sinónimo de rectitud, de unidad, de fuerza, de respeto y consagración a los más puros ideales de independencia patria. Hoy cumpliría Celia 97 años y su pueblo sigue venerándola y enalteciendo sus cualidades, por lo que revivir su historia es también honrar su memoria.  

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar