Aula de la secundaria básica Calixto García. Foto: Aleaga.Marta Isabel Leyva Ricardo es una educadora del holguinero municipio de Calixto García con más de cuarenta años de experiencia en las aulas de preescolar: “El magisterio ha sido parte de mi vida. Comencé en el año setenta y cinco egresada de las escuelas pedagógicas.
Estudié primero en el Caney de Las Mercedes y culminé la carrera en la “Oscar Lucero Moya”, de Holguín, luego trabajé en escuelas del Cruce de Mir, de Las Mantecas, y finalmente en el barrio de las Barías,” dijo emocionada.
“Agradezco a mi familia, a la Revolución y a Fidel que me haya convertido en maestra, y hoy sea una persona útil, soy licenciada en educación y voy a extrañar a mis alumnos, el aula, el pizarrón, el olor a tiza porque estoy a punto de jubilarme, de todas maneras, mi experiencia la continuaré trasmitiendo a la nueva promoción de maestros,” señaló.
Y de esos noveles pedagogos es la joven Yanisel Calero Leyva, recién graduada: “Ser educador es lo más hermoso que me ha sucedido, se necesita de mucho amor para ejercer esta profesión; laboro en el barrio de Guayabo con dos grados a la vez, para ello me preparo mucho teniendo en cuenta las particularidades de los educandos, agradezco a mis compañeros más experimentados el apoyo que me brindan para salir adelante,” expresó.
Walfrido Batista Reinaldo sobrepasa los setenta años de edad y dice tener un orgullo inmenso: “Imagínate que fui alfabetizador en una zona intrincada de Las Tunas, era muy joven y nos dijeron que teníamos una tarea, enseñar a los más necesitados, a los humildes, y nos entregaron la cartilla, el lápiz, el manual, y el farol, este último, el símbolo que representa la luz de la cultura, y dimos luz de enseñanza. Todavía recuerdo la emoción que sentía cada vez que aprendían a leer y a escribir, pero aún más cuando me decían profe”, significó.
Marta Isabel, Walfrido y Yanisel pertenecen a varias generaciones de maestros que fueron reconocidos este jueves en Buenaventura en el acto municipal por el Día del Educador presidido por las máximas autoridades políticas y gubernamentales del territorio calixteño.
