fidel_7320.jpgTu cuerpo marcha a Santiago, hacia ese paraje sagrado de Santa Ifigenia, destinado a los gigantes, a los que burlan sin proponérselo los enigmáticos engranajes del tiempo.

Comandante amigo, te enrumbas hacia la ciudad heroica sobre los hombros del pueblo que tanto ha llorado y sufrido tu partida física, pero que sigue y seguirá amándote con el amor infinito que profesa un hijo a un padre ejemplar.

Comandante amigo te vas para Santiago, ¿y por qué para Santiago se preguntan algunos? La respuesta es muy sencilla. Fue allí cuando en los años de infancia y adolescencia comenzaste a forjar tu carácter rebelde. Fue allí en Santiago donde un 26 de Julio de 1953 atacaste al futuro con cañones de vergüenza y dignidad.

Te vas a Santiago, Comandante amigo, te vas a la tierra de Maceo, de Frank, de Vilma y de tantos y tantos héroes que le han dado lustre a esta nación. Te vas allí Fidel, a respirar  el aire cargado de pólvora bravía de la Sierra Maestra.

Te vas a Santiago Comandante amigo, a encontrarte con  Martí y decirle: ya nuestro pueblo conquistó la libertad plena por la que ofrendaste la vida, gracias Maestro.