En un momento de receso en la conferencia municipal, Leydis aprovecha el tiempo en una de sus pasiones: la lectura. Foto: José L. Díaz.En un momento de receso en la conferencia municipal, Leydis aprovecha el tiempo en una de sus pasiones: la lectura. Foto: José L. Díaz.Leydis Zaragoza Martínez desde muy temprana edad quedó fascinada por el magisterio: “Comencé a los 17 años en la escuela rural Kim Lien, centro de mi barrio de Las Casimbas, donde tuve la dicha de realizar mi práctica laboral y donde trabajo en la actualidad; allí resido junto a mi familia y esposo”.

Estas declaraciones las hizo en un receso durante las sesiones de la conferencia municipal del Sindicato de la Educación, la Ciencia y el Deporte que tuvo lugar en el holguinero municipio de Calixto García en la que participó como delegada.

“Puedo asegurar que es la profesión más hermosa que existe; no hay nada como ver en el aula a un niño desde las primeras edades aprender a leer, escribir y contribuir a su instrucción, formación; en fin, moldear la personalidad de quienes comienzan a conocer el mundo en que viven,” expresó.

“La educación se transforma porque es una necesidad; los tiempos cambian y a la par  han de encontrarse formas diferentes, atractivas que hagan de la clase una obra irrepetible en cada jornada; de ahí que el maestro debe convertirse en una fuente inagotable de conocimiento al que sus alumnos acudan para instruirse, pero sobre todo para educarse; y estos son asuntos a los que se debe prestar especial atención,” consideró la joven maestra.

Dice estar agradecida de los veteranos y noveles maestras y maestros que integran el claustro de su escuela: “A ellos les debo mi formación más completa;  fueron mi timonel desde la infancia porque aquí aprendí a interpretar mis primeras letras; soy actualmente jefa de ciclo;  y en un momento determinado dirigí al colectivo por cuatro meses, fue esta una tarea difícil en medio del remozamiento de la instalación en la que nos convertimos en albañiles, carpinteros sin dejar de pensar ni un solo instante que el maestro salva el alma”, concluyó emocionada.