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Arnaldo y Damisela, junto a su pequeña María Fernanda. Foto: Iraldo LeyvaArnaldo y Damisela, junto a su pequeña María Fernanda. Foto: Iraldo LeyvaSe conocieron cuando ella era apenas una adolescente, tenía 14 años y acababa de ingresar al Instituto Preuniversitario Armando Valle López, enclavado en la zona de Cabezo, en este municipio holguinero de Calixto García.

Él, ya era “gallo viejo” allí, pues cursaba el grado doce. Dicen los que lo vieron, que el mismo día en que inició el curso escolar, Arnaldo Leyva Cruz comenzó a manifestar su enamoramiento por Damisela Ricardo Ruiz, la que respondía con una picaresca sonrisa.

Han pasado 24 septiembres de aquel idilio y hoy, lo que entonces podía parecer una ilusión pasajera, se ha convertido en un intenso amor que a pesar de  los escaños vividos, es un modelo de pasión, ternura y perseverancia.

Ya sabemos que hace casi un cuarto de siglo del inicio de este romance, ¿quién tiró la primera piedra?

ARNALDO: “Fue ella, porque el día que llegó a la escuela nos miramos y ella se sonrió y volvió a mirarme”.

DAMISELA: “Yo creo que fuimos los dos, fue un amor a primera vista, enseguida se brindó a ayudarme con el maletín y empezó a preguntar mi nombre, de dónde era y otras cosas y en verdad a mí me agradó todo aquello”.

¿Y qué fue lo que más les llamó la atención del otro?

ARNALDO: “La sonrisa, ella tiene una sonrisa encantadora, es una muchacha muy alegre, porque para mí sigue siendo una muchacha”.

DAMISELA: “El cuerpo, le vi un cuerpo bien paradito, además me agradó su persistencia, la firmeza de las cosas que me decía”.

¿Imaginaron entonces que aquellos delirios de sueños, trascenderían en el tiempo?

ARNALDO: “No, en ningún momento imaginé eso”.

DAMISELA: “No, que va, si cuando aquello yo nada más que tenía 14 años, quién iba a pensar que duraríamos tanto”.

En este 14 de febrero, Día del Amor y haciendo un recuento de todo lo vivido en pareja, ¿qué es lo más bonito que le ha sucedido?

ARNALDO: “El nacimiento de la niña, imagínate que llevábamos tantos años buscando un hijo y nada, y sometidos a tratamientos y nada, lo más grande que me ha pasado a mí y a Damisela también, es tener a nuestro tesoro mayor”.

DAMISELA: “Lo más grande que me ha pasado es el nacimiento de María Fernanda. Hoy ya tiene siete meses y esa es la luz principal de esta casa”.

Dicen que cuando les dieron la noticia del embarazo, hubo llanto, risas, saltos, ¿es cierto?

ARNALDO: “Yo empecé a llorar, era algo que ya no esperábamos, fíjate que ya Damisela tenía 38 años, ya habíamos perdido las esperanzas y mira, sucedió”.

DAMISELA: “Cuando el doctor que me hizo el ultrasonido, me dijo que estaba embarazada, me rajé en gritos. Figúrese, algo que parecía imposible y pudiéramos lograrlo, me volví loca de alegría”.

Y hoy, a casi un cuarto de siglo de relación, ¿cómo se ven como matrimonio?

ARANALDO: “Feliz, porque tenemos lo más importante de una pareja, la niña, y porque Damisela es muy cuidadosa con las cosas de la casa, es muy cuidadosa del hogar y más que todo de la niña”.

DAMISELA: “También feliz, porque él comparte todo conmigo, los momentos malos y los buenos, los de trabajo y los de diversión y con la niña, para que decirte, piensa que la parió y yo se lo aplaudo porque hicimos tanto por lograrlo. María Fernanda es nuestro gran amor y puedo decirle a la gente que el amor hace milagros”.

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