Ubicada en un pequeño valle de fértiles suelos pardos se localiza la Unidad Empresarial Limbano Sánchez, privilegiada además porque la mano del hombre la dotó de modernas tecnologías de riego que le atribuyen la condición de Polo Productivo.
En estas condiciones en que se conjugan la naturaleza y la tecnología, la sequía impacta sobre la entidad agropecuaria con el mismo rigor con que en ocasiones el clima suele embestir sobre el medio ambiente.
Segundo Espinoza Leyva, director de la entidad, al especificar los daños ocasionados por la sequía, indicó: “Desde septiembre aquí llueve muy poco, lo cual trajo consigo el agotamiento de la fuente de agua proveniente de la presa de Las Lajas. El plátano, nuestro principal cultivo que exige de mucha humedad, mermó los rendimientos en más del 50 por ciento al sólo recolectar cerca de 90 toneladas de las más 180 que habíamos estimado.
En estas plantaciones parecía estar el futuro productivo y económico de la granja Limbano Sánchez, sin embargo las contrariedades actuales del medio ambiente lanzaron por la borda las aspiraciones de los trabajadores que han visto alejarse la posibilidad de amplias cosechas y mejores salarios”, aseguró Espinoza Leyva.
Con la piel curtida por el Sol, aunque cubre su cuerpo con un sombrero de anchas alas y camisa de mangas largas, Romilio Morales padece por los daños de la falta de precipitaciones: “Aquí la sequía nos ha martillao mucho, el sacrifico realizado para crear estos platanales ha sido casi en vano, los racimos que debían pesar 25 ó 30 libras no llegan a 10 y por su puesto nuestro salario es muy bajo. La naturaleza está siendo muy cruel con el hombre que trabaja la tierra,” enfatizó el labriego.
A pesar de los daños con que impacta la sequía en la agricultura y la ganadería de la Unidad Empresarial Granja Limbano Sánchez, su director Segundo Espinoza y demás jornaleros no han perdido la confianza en que vendrán tiempos mejores, por eso la preparación de tierra con vista a la campaña de siembra de primavera ha constituido una prioridad facilitada por el apoyo de fuerzas mecanizadas de otras entidades.
En la eficiencia y la productividad de la rama agropecuaria suelen conjugarse coherentemente varios factores entre ellos el clima, pero sin olvidar que cuando el hombre calcula mejor y trabaja más, la naturaleza siempre le premia con buena cosecha.
